El año pasado desde este espacio ya se dedicaron muchas
palabras sobre un aspecto, entre muchos más, en que los gobiernos nacional
kirchnerista y provincial socialista actúan de similar manera. La desidia con
la que obran choca con la repetida respuesta que ensayan ambas administraciones:
"se han pavimentado 'X' cantidad de rutas en Santa Fe/Argentina". Es
verdad, aunque esas mejoras no llegaron a nuestra zona. Por lo tanto como
valoro lo hecho, sus funcionarios y fanáticos entenderán legítimo este reclamo.
En 60
kilómetros a la redonda, corazón del país como sector
agroindustrial, tenemos seis vías de comunicación donde el Estado si no está
ausente, por lo menos se encuentra escondido.
El peronismo, en sus diferentes versiones, que tiene entre
sus ideales la preocupación por el pueblo ha gobernado Argentina desde 1989 a la fecha, a excepción
de un par de años donde el remedio fue peor que la enfermedad (De la Rúa
1999-2001). Sin embargo, poco y casi nada han hecho para mejorar las
condiciones de millones de personas que viajan por las rutas 178 y 34, esta
última con record de muertes en todo su trayecto.
Si un familiar le acerca una imagen de cuando las
fotografías eran en blanco y negro, trate de no alterarse, las rutas de
responsabilidad santafesina continúan muy parecidas en la actualidad.
La 40S forma parte del Plan Estratégico que el exgobernador
Hermes Binner publicitó ciento de veces; su obra fue iniciada pero hoy se
encuentra "técnicamente" detenida, un "pecado" no solo
socialista. La ecuanimidad nos recordará que la provincia es gobernada por una
coalición que también tiene al radicalismo adentro.
La repavimentación de la 15 tiene más promesas que un marido
infiel que dice "voy a cambiar"; hasta la escuela de campo Spagnolo
su estado es muy precario, recibiendo bacheos únicamente después de pedidos
personales del intendente Verdecchia ante Bonfatti o Bertero. La situación de
la 91 es insostenible, circular por el tramo Cañada de Gómez-Bustinza-Totoras
es como ir a una guerra; si sale vivo de ella, entre Serodino y la autopista
Rosario-Santa Fe lo esperan otras cinco guerras juntas.
De la 65 se habla poco a pesar de ser la salida más
importante que tiene la producción cerealera de la zona. El personal de
Vialidad El Trébol trabaja periódicamente sobre la traza que semana a semana
vuelve a su estado (anti)natural.
Por un bache de 15 centímetros de
profundidad –repito en letras para descartar error de tipeo: quince–, una
familia que viajaba con tres niños de entre 6 y un 1 año destrozaron la llanta
del auto. Un buen seguro, llegar al lugar de destino al día siguiente y unos
pocos pesos del arreglo fueron los pequeños inconvenientes. ¿De qué estaríamos
hablando hoy si en vez de una grúa al lugar del hecho hubiese tenido que ir una
ambulancia?
Ante dolores de cabeza más grande que un simple siniestro de
5 personas, para los funcionarios nacionales y provinciales este será un tema
menor. No así para las autoridades locales. Intendentes, presidentes comunales,
concejales, senadores y toda persona con llegada al poder de turno, lo mínimo
que pueden hacer es gestionar las obras; de máxima, cansarse y no obstante
seguir reclamando.
Países donde las cosas se atan con alambre, sus políticos
miran para otro lado y los ciudadanos se anestesian, están condenados al
fracaso. Y ese fracaso, lamentable, se mide en vidas. Padres, hijos, sobrinos,
abuelos y amigos son mejor disfrutarlo antes que llorarlos después.
César Negri – @cesarnegri18
Ignacio Copani bien nos describió en "Lo atamo' con alambre" http://www.youtube.com/watch?v=9ZOBiLqbfBU
Ignacio Copani bien nos describió en "Lo atamo' con alambre" http://www.youtube.com/watch?v=9ZOBiLqbfBU
