miércoles, 5 de junio de 2013

Los tres errores de la gestión Carletti

A días de cumplirse sus primeros 18 meses de gestión considero necesario marcar los grandes problemas que la administración de Adrián Carletti está sufriendo. Descartando aquellos errores que son propios del hacer y que deben comprenderse como tales, hay tres que exceden sus buenas intenciones para mejorar la ciudad: la lectura financiera del municipio previo a asumir, un gabinete que no lo defiende y sus actuales hombres de confianza.

Previo al análisis es importante aclarar en breves líneas. Su llegada a la política, allá por fines de los años 80, y sus diferentes etapas cuando participó como secretario de Raúl Ponzio, concejal del FPCyS y ahora como intendente, jamás podrá vinculársela a necesidad de poder ni finalidad económica. Por el contrario, sus cargos públicos tienen como objetivos el construir, desde su óptica, una ciudad diferente.

Error 1
Recuerdo una frase de su primer secretario de Hacienda. Daniel Cairo repetía: "La plata alcanza, el tema es ordenar y gastar los recursos de manera eficiente".Haber creído que los billetes eran suficientes y que se tiraban en ayudas sociales hizo pensar que superados los meses de cheques rebotados, los proyectos con los que llegó podrían concretarse.

Una deuda actual mayor a la heredada –no precisamente por malgastar– y la necesidad de proponer una reforma tributaria integral dan cuenta de que el verdadero problema es estructural. A esta situación se arribó por responsabilidades compartidas de todos los actores políticos de la última década, con porcentajes que cambiarán de acuerdo a la simpatía que cada uno tenga con ellos.

Error 2
Un gabinete con pocos apellidos de confianza y personas con corta experiencia en la administración pública donde solo Eduardo Depiante puede acreditar conocimiento político, le ha generado un desgaste mayor al que debería tener un intendente con año y medio de gestión.

Que su nivel de adhesión se haya erosionado no solo obedece a que la ciudad esté un poco más o un poco menos sucia o la obra pública no se presente de acuerdo a las expectativas. Sucede principalmente porque varios secretarios esquivan los problemas y se atribuyen para sí mismos y como gestiones propias las buenas noticias o respuestas afirmativas, quedando reclamos y los "no" para el intendente.

Además, algunos miembros de su equipo que se "lavan las manos" genera hacia sus subordinados, los que ponen la cara en el mostrador, pérdida de respeto.

Error 3
El exintendente Ponzio reconoció que una vez alejado del gobierno fue más permeable a recibir críticas sobre algunas personas de su entorno. Actualmente Carletti descansa su confianza sobre un par de secretarios, provocando la frialdad de otros con mejores nombres.

Perdió a Juan Carlos Pisani y casi pierde a Sergio Dutto, dos hombres que podrían defenderlo como merece. Ambos se enfrentaron a otros dos, un abogado que solo pretendía el rol de viejo Vizcacha y otro al que bien le cabe "Juguetes perdidos" de Los Redondos: "Cuanto más alto trepa el monito, así es la vida, el culo más se le ve...". Que éste haya dudado de la honestidad del extitular de Servicios Públicos en el breve período que estuvo en funciones fue el punto de quiebre.

A Carletti le restan como mínimo y sin contar una futura reelección, algo más de 880 días de trabajo. Muchos problemas del hacer serán solucionados. Que esto suceda más temprano que tarde dependerá casi exclusivamente de resolver los errores citados.

¿Cómo se solucionan? Esencialmente con decisiones políticas de mano firme; algo que demostró no carecer durante este tiempo. La cuestión económica se acomodará con algo de "sintonía fina". A mayor protección de sus funcionarios, más fresca estará su cabeza para "pensar"; si no lo logra con los actuales no sería malo recurrir a empleados de planta con capacidad para el trabajo. Obviamente, probando con aquellos que no cumplieron roles ejecutivos con Ponzio.

Finalmente el tercer punto es el más dificultoso. Para ello deberá recordar cual fue uno de los motivos que lo alejaron del municipio hace más de 10 años y responderse si muchas veces los buenos no son los que se agotan antes.



César Negri – @cesarnegri18 – @galpondelfondo1
"Juguetes perdidos" de Los Redondos http://www.youtube.com/watch?v=wsR5WfMViV8

lunes, 3 de junio de 2013

El boom Lanata

Meses atrás le escribí una carta abierta donde sus puntos centrales eran entender por qué trabaja en un lugar que denostaba y qué actitud tendría en el futuro ya sin CFK en el poder. Por estas horas, donde semana tras semana se lo idolatra o demoniza en la misma proporción, es conveniente analizar cuál es el triunfo de Jorge Lanata.

En diciembre dije que es amado y odiado no solo por su capacidad, si no por ser crítico al gobierno; que la comparación de su "archivo" con su presente lo emparenta a la clase política; y que su regreso a la TV grande obedecía a que seguro sentía que pocos decían las cosas malas de la actual administración.

Su sociedad con Clarín es un matrimonio por conveniencia, similar a la unión de un rico empresario con una chica del momento, esa joven pulposa y de 90-60-90 (aunque el periodista diste de esas calificaciones!). Uno aporta la plata, el otro el cuerpo, y los dos felices.

Cuando Lanata sorprendió con la frase "me tienen harto con la dictadura" no estaba diciendo libertad a los genocidas y basta de verdad y justicia. Pretendió sincerarse que ya no era tiempo de hablar de los aciertos del kirchnerismo. No más análisis de las políticas de derechos humanos, asignaciones universales, niveles de ocupación, desendeudamiento, convenios colectivos de trabajo y muchos otros.

Era hora de corrupción, corrupción y un poco más de corrupción. ¿Su intención? Mediatizar hechos que la gran mayoría intuye pero de la que no existen muchas pruebas porque así como el Estado puede pecar de desprolijo, los privados se encargan de ser ordenados, a excepción de cuando se sienten impunes.

Su objetivo no era hacer periodismo de investigación. Solo respetar algunos conceptos del manual de buen periodista, ese que habla de mantener a los ciudadanos avivados, a las putas advertidas y al gobierno inquieto.

Sin que mi idea de éxito radique solamente en números (rating en este caso), defino que la victoria de Lanata es lograr lo que se había planteado. Sin necesidad de recurrir a la verdad y desprestigiando a personas por el solo hecho de apoyar, incluso honestamente, lo que CFK resumió como "década ganada", logró hacer visible lo que siempre sucedió pero no siempre molestó.

Entre sus aplaudidores obsecuentes, donde también se cuentan propios colegas, hoy Lanata tiene un poder excesivamente peligroso. Los fanáticos de PPT creerán hasta las más ridículas operaciones de prensa. Si mañana el jardinero de la Casa Rosada saca a la calle una bolsa negra, podrá ser un cadáver y no hojas y ramas. Todo dependerá de lo que él quiera. Lo mismo si pretende decir que CFK es lesbiana, ninfómana o ambas.

Intuyo que cuando la repetición de informes sobre "Báez, López & Cía." aburran, vendrá el turno de exhibirla como una mujer bipolar y cuestiones estrictamente personales y reservadas a la moral de cada individuo. Buscará herirla en lo más profundo, ya no por temas de gestión. Será tiempo de hijos y familiares.

Aventurar esto es porque Lanata se ha vuelto muy predecible; tan o más que un político opositor pero mucho menos que CFK. Que mida 20, 30 o 40 puntos según Ibope (similar al Indec K) y que siga siendo tema de conversación en cada vivienda depende exclusivamente de la presidenta y ni el fútbol para todos ayudará en algo.

¿Cómo neutralizarlo? Volviendo al país con crecimiento a tasas chinas, de horas extras en las fábricas, aumentos salariales por encima de la inflación y promociones de infinitas cuotas. El bolsillo de la dama y el caballero. Si además de gustar pretende enamorar, CFK deberá recuperar esa actitud moderada al estilo campaña electoral 2011.


César Negri – @cesarnegri18 – @galpondelfondo1
Corrupción, Lanata y demás. González, Battista, Tenembaum y Zlotogwiazda en "Palabras + Palabras -"