viernes, 12 de octubre de 2012

Callan los hombres, deciden las mujeres


“Los ricos defienden el aborto ilegal para mantenerlo en secreto y no pasar vergüenza. Estoy harto de que se nos mueran chicas pobres para que las ricas aborten en secreto. Se nos mueren nenas en las villas y en Sanatorios hacen fortunas sacándoles la vergüenza del vientre a las ricas. Con el divorcio decían que era el fin de la familia, y solo fue el fin de la vergüenza de los separados ilegales. Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.Esto puesto en mi boca recibiría acusaciones de generador de división entre clases y hasta de “asesino”. Sin embargo, que sea René Favaloro quién lo haya pronunciado permite bajar intensidad a la crítica.

Federico Turbe, periodista de La Gaceta de Tucumán, entrevistó en 1997 a uno de los médicos más prestigiosos en la historia del país, si no el más. Por esa época se realizaban menos abortos anuales que los 522 mil actuales, según la Organización de las Naciones Unidas, siendo la primera causa de mortalidad materna y dejando de manifiesto la ausencia total del Estado. Las 80 mil mujeres por año hospitalizadas por prácticas clandestinas, sí leyó bien, más de 200 por día, dan cuenta de la “carnicería” a las que se exponen.

Los casi 1200 abortos diarios en Argentina, sin poder citar estadísticas fehacientes, nos hace pensar que la puerta a estas intervenciones varias veces se abrió en Las Rosas y zona. Vale recordar que existe su prohibición a pesar de que el Código Penal de 1921 incluye la figura de “no punible” para interrumpir un embarazo en casos especiales, debiendo pasar antes por la burocracia judicial y esperar la interpretación de un magistrado.

Entre sus críticos está, como lo ha hecho históricamente ante cada avance científico o conquistas sociales, la iglesia y sus representantes. Haciendo historia desde la recuperación de la democracia, primero fueron los homosexuales hasta que Alfonsín en 1984 reconoció la organización CHA como asociación civil. En 1987 la Ley del Divorcio, otra vez con el radical como presidente. Hace poco nomás el Matrimonio Igualitario bajo el mando de Cristina Kirchner.

Otros avalan su negativa para “defender la vida desde su concepción” proponiendo garantizar educación sexual y un sistema integral para la mujer embarazada. Claro está, en los papeles y lápiz es lo ideal, no se tiene en cuenta que nuestro Estado aún no puede asegurar un plato de comida a los niños ni que hasta los 18 años puedan aprender matemática, geografía, sociales y el resto.

“Aborto legal, seguro y gratuito” es el lema del proyecto con más crédito en el congreso nacional. Con él se busca legislar para que cada mujer tenga derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo hasta el tercer mes, pudiendo prolongarse ese plazo en caso de violaciones, riesgo para la vida de la madre o detección de malformaciones graves.

Recordemos que en los países del primer mundo esta práctica es legal y a diferencia de lo que se piensa en el imaginario popular, desde la presencia de las leyes el número de abortos seguros disminuyó considerablemente.

Como siempre ante estas situaciones polémicas, muchos que tienen acceso a grandes micrófonos o sillas parlamentarias utilizan el recurso de la desinformación. No hay en el mundo una legislación que permita la libertad para abortar en cualquier momento, el debate gira en torno a ampliar derechos de la mujer, extender la no punibilidad y no tratar como delincuentes a aquellas que deben recurrir a esta práctica ante situaciones no deseadas y graves.

Otra gran mentira es creer que las mujeres reemplazarán métodos anticonceptivos por este tipo de intervenciones, como quien va al médico 5 o 6 veces a curarse un resfrío. Para saber qué piensan las que tuvieron que esconderse como bandidas, deberían dialogar alguna vez con ellas y preguntar si desearían pasar de nuevo por esa situación.

Hace unas horas el periodista Patricio Barton escribió en una red social “si los hombres pudiéramos quedar embarazados el aborto ya seria legal”; aunque parezca una broma lamentablemente no lo es. Tomo palabras leídas en algún momento:“mientras esperamos que el Estado cumpla con su rol, reducir daños es una opción cuando siguen muriendo mujeres”.

Finalmente quiero añadir. Los hombres podemos opinar, debatir, exponer investigaciones, impulsar nuestras ideas. Las decisiones deben ser de las mujeres, y ante esos casos solo nos queda el rol de escuchar, acompañar, contener y respetar.


César Negri
El españolísimo Víctor Manuel describe “El club de las mujeres muertas”. http://www.youtube.com/watch?v=5ftHxN3W0KA

miércoles, 10 de octubre de 2012

"No vamo´a trabajar, no vamo´ a trabajar"


Este año con la incorporación por única vez del “Bicentenario de la Batalla de Tucumán”, Argentina se transformó en el país con mayor cantidad de feriados, superando a Colombia, India, Tailandia, Malasia, Libia, Chipre y Eslovaquia. Al compararse con esas naciones, lo que se intenta desde la crítica es menospreciar la decisión política de generar más días festivos o de descanso. El estímulo de las ciudades que viven principalmente del turismo choca contra los intereses de comerciantes de otros lugares, que ven recortados sus ingresos al tener que cerrar sus puertas. Asimismo se intenta introducir términos como “vagancia” para definir a los empleados que se ven favorecidos. Sin embargo, la discusión pocas veces gira en torno a cuál es el número ideal de asuetos.

Debemos comenzar diciendo que es lógico que años atrás la cantidad de feriados haya sido menor; no había en el país todavía la intención de ampliar la historia, analizarla más, incorporar personajes escondidos (por acción u omisión). Esto, quizás para muchos, sea el principal motivo de crítica utilizando como excusa el incentivo de la “cultura del no trabajo”. Por ello se ataca por ejemplo los días de la Soberanía Nacional y de la Memoria por la Verdad y la Justicia, no así otros como el ex Día de la Raza (hoy del Respeto a la Diversidad Cultural) o Inmaculada Concepción de María.

Celebraciones religiosas, patrias, en recuerdo a las víctimas de la dictadura, caídos en la guerra de Malvinas, por el carnaval, son algunas de las jornadas que paradójicamente “movilizan” el país desde un “parate”. Así como la mayoría de los comercios de las ciudades argentinas pierden ingresos que no volverán a recuperar en los días siguientes (en casos como Las Rosas solo aumentan su facturación rotiserías y bares),  a otras poblaciones se le permite no atarse exclusivamente a vacaciones invernales o de verano. El sector turístico declaró que durante todos los fines de semana largos se gastaron más de 1600 millones de dólares, movilizándose unos 10 millones de argentinos, en realidad fueron algunos menos aunque las estadísticas cuentan como “nuevo” a una persona que viajó 3 o 4 veces al año.

Las leyes para feriados varían según los países; así como en Estados Unidos y Reino Unido tienen independencia los gobiernos municipales para decretarlos,  otras naciones presentan fechas que al no conocerse sus historias resultan “llamativas”. En Rusia “Día del Defensor de la Tierra Paterna”;  en Uruguay “Semana del turismo”; en Japón las jornadas “de la mayoría de edad”, “del Océano”, “de la Cultura”, “de Respeto a los mayores” y “de la Salud y el Deporte”, entre otros.

Para cerrar el “capítulo” de los detractores a estos “reposos”, es interesante compartir un análisis realizado por el sitio web Chequeado.com. En él, periodistas que tienen como misión verificar el discurso público, suman un dato interesante al debate. No solo se contabilizan los días feriados, sino que también los correspondientes a vacaciones, donde por lo que se ve, difieren muchísimo entre países. Tomando por caso un empleado con 10 años de antigüedad, Argentina tiene 20 días de licencia anual (en las generalidades), Chile 15, Brasil y Perú 22, Venezuela 24 y Bolivia 25. En el primer mundo Reino Unido 28, Austria y Francia 25, España 22, Australia 20, Estados Unidos 15 y China 10.

Finalmente debemos detenernos en un aspecto no menor, la productividad laboral. La sobrecarga de trabajo genera estrés, el estrés problemas de salud, los problemas de salud pérdidas económicas por menor rendimiento y ausentismo. Por el contrario, la salud genera riqueza, personal más sano y contento es más productivo.

Regresando a cuál sería el número acorde de festividades, considero que la media de uno al mes, con aquellos ya impuestos a lo largo de la historia, logra los tres objetivos principales. Trabajo al turismo, descanso al empleado y menor pérdida posible al comercio común. Más resultarían excesivos. Claro está, siempre y cuando la situación económica del país lo permita; en tiempos de vacas flacas, el empleado no descansa, el turismo no trabaja y el consumo comercial pende un hilo.


César Negri
Quién no memorizó alguna vez el estribillo del cantante y actor Rodolfo Zapata. “No vamo’ a trabajar”. http://www.youtube.com/watch?v=crdVBKyjnDE

martes, 9 de octubre de 2012

Legislar contra el pueblo


Hay palabras, frases, consignas, que de tanto repetirlas se incorporan a nuestro “vocabulario”. Así nos acostumbramos a citarlas tantas veces como podemos, nunca restan en una charla, siempre aportan material de debate por su penetración en la sociedad. La última, quizás, es la repetida “relato”. Desde 2008, en su primera aparición en la ciudad, una de ellas para los rosenses es “presupuesto participativo” (PP), que comenzó a hablarse sin saberse demasiado qué era, aunque tantas horas de reproducción permitieron que una gran mayoría conociera mucho de él. Sin embargo, semanas atrás el concejo deliberante decidió ponerle un freno.

Su debut llegó de la mano del entonces concejal Pablo Cointry cuando proponía un mecanismo de participación ciudadana para destinar una parte del presupuesto municipal, 8 % aquella vez, para la realización de proyectos sin que estos dependan de visiones o caprichos de gobernantes de turno. El sistema incluía la conformación de asambleas barriales, con elección de consejeros, quienes junto con los ediles y el poder ejecutivo estudiarían la factibilidad de las necesidades.

Hagamos un asterisco con un dato interesante. Esa presentación preveía que los ciudadanos mayores a 16 años puedan ejercer su derecho a votar sobre los temas de interés.

Sigamos adelante. Ya en 2009 con la jura de los concejales electos ese año (Mansilla, Bonetto y Carletti), en los discursos de asunción se coincidió en trabajar sobre cinco ejes específicos: tratamiento de la basura, plan estratégico, terminal de ómnibus, agua potable y PP. El primero y cuarto de ellos tuvieron respuestas parciales a través de gestiones ante el gobierno nacional. Una nueva estación de micros llegó a estar en el presupuesto provincial. Sobre un plan regulador se había trabajado, sin que resulte vencedor en un concurso que permitiría su financiamiento internacional. El tema en cuestión fue el último elegido para avanzarse.

Ya con Mario Ramos en el cuerpo, la idea tomó estado parlamentario nuevamente. Su base quedaba en un 4% para los dos primeros años (2 millones de pesos aproximadamente), terminando en el 6% para los subsiguientes. Serían siete zonas, y el resto muy parecido a lo detallado con anterioridad.

Mientras el autor del proyecto, Marisa Olguín y Hugo Bonetto se manifestaron a favor entendiendo que se debía “darle una oportunidad”, sus pares Mansilla, De Añais y Paoli optaron por el “No”, incluso eliminando la posibilidad de que pase a comisión para mejor estudio. El odontólogo avaló su negativa en que había presentado proyectos de obras bajo el sistema de ordenanzas 400 y 828 y el joven contador lo fundamentó con que “las necesidades de obras las debe determinar el DEM” y que no era “el momento histórico para implementarlo”. Por su parte, el histórico caudillo peronista de la ciudad expresó que habiendo reglamentaciones que permiten a los vecinos abonar solo materiales, y no la mano de obra, esta idea iba en detrimento del bolsillo de los contribuyentes al transformarse en “contribución por mejoras”.

Podemos citar beneficios del PP: participación ciudadana, discusiones políticas, obras sin costo para el vecino (como ser dispensarios, mejoramiento de espacios públicos, elementos para instituciones), entre otros. También plantear algunas dudas: las experiencias en Rosario y Santa Fe siguen siendo deficitarias, en poblaciones pequeñas como Las Rosas con charlar 10 minutos con un habitante ya se sabe qué necesita (Mansilla es el fiel reflejo de esto), efectivamente hay ordenanzas más directas obviando burocracias innecesarias, intromisión de personajes no acompañados por el voto popular, y le siguen.

La juventud socialista dijo tras la votación negativa: “lamentablemente persisten viejas concepciones políticas que relegan la participación igualitaria de los vecinos y la soslayan a mezquinos intereses partidarios”. No comparto esa última parte, ya que no deberían ensuciarse a los partidos cuando, por ejemplo, Paoli y De Añais levantaron sus manos en posición contraria a las agrupaciones y los líderes de estas que hicieron mucho para que se transformen en ediles. Raúl Ponzio, del vecinalismo, y Adrián Carletti, del radicalismo, se declararon oportunamente a favor.

Finalizando hay un tema que da título a esta columna. Hablar de presupuesto participativo en Las Rosas es hablar del socialismo local, no hubo reunión, campaña, presencia televisiva y radial donde no se lo marque como prioridad en su base electoral. Ramos obtuvo su banca con el apoyo del casi 40% de la población. Quienes lo eligieron no solo votaron una renovación, su afiliación política o un radiante discurso, lo hicieron por y conociendo el PP. A pesar de esto algunos prefirieron por legislar contra el pueblo.


César Negri
El alto contenido social en que se inspiran las canciones de Callejeros, merecen analizarse sin prejuzgarlos ante sus errores. 
http://www.youtube.com/watch?v=DhjVV84NGO4