En 2011 Luis Majul escribió "La gran victoria de Néstor
Kirchner" donde hablaba de la batalla cultural ganada por el kirchnerismo.
Podría debatirse desde diferentes aspectos, pero vamos a centrarnos en el de
los medios de comunicación. Aquel slogan que decía "el periodismo mantiene
a los ciudadanos avivados, a las putas advertidas y al Gobierno inquieto" hoy
ya no es aplicable porque como bien expresó hace tiempo Jorge Lanata, "es
bueno que la gente se haya dado cuenta que los medios no son inocentes y que existe
el entre texto".
Así como en 2001 se quebró con los políticos, el pacto de
credibilidad entre la sociedad y el periodismo empezó a resentirse durante la
última década y no será el mismo el día que el poder deje de pertenecerle a
Cristina Kirchner, lo cual no es tan malo. Distinguir políticos y periodistas
de malos comportamientos con aquellos que obran de acuerdo a sus convicciones y
honestidad resulta más difícil por estos días, hay que tomarse un mayor trabajo
si uno quiere elegir responsablemente. En definitiva, no brindarse ciegamente a
una "cara o discurso bonito" sino conocer mejor a esa
persona que después se va a "querer".
El manual del buen periodista que se enseña habla de lealtad
con el ciudadano, verificación de los discursos, noticias no sesgadas,
autonomía con respecto a los hombres sobre los que escriben y ser libres del
poder. Periodistas independientes del poder hoy es un rubro en extinción,
muchos fueron seducidos y forman parte de él, aquí y allá, en todos lados.
Es por eso que muchos de ellos han sido y lo siguen siendo,
"buenos alumnos" de Goebbels, ministro de propaganda de Hitler,
creador de la frase: "miente, miente, miente que algo queda". Así
como el jugar a la pelota se transformó en el actual fútbol cuando el negocio
se metió en el medio, el periodismo independiente mutó a periodismo militante
cuando la política se entrometió en él.
Objetividad es otro término que utiliza "el
gremio" como método de defensa; recuerdo creer en ella cuando era
joven y fue un excompañero quien me hizo reflexionar. Este concepto, creado
hace un siglo, "se empleó al principio para describir un método
periodístico" de presentación de noticias "sin reflejar
prejuicio alguno de tipo personal o corporativo", tal lo refleja el
libro "Manual del periodismo independiente" de Débora Potter. Tan
viejo es que en 1996 la Sociedad de Periodistas de Estados Unidos extirpó la
palabra de su código de ética.
Todos tenemos influencias por formaciones culturales y
educativas, ideológicas, profesionales, lugares que frecuentamos, igual a
cualquier comunicador social. Aspectos que al momento de exponer una
información tienen ascendencia sobre ella, y de eso nadie se puede despegar.
No me sumo a la difusión de aquellos que pretenden criticar
estos comportamientos, todos están en su derecho a responder a un jefe, callar
algunos temas o presentar noticias incompletas en voces. Se sabe, los medios
ocultan intereses y los periodistas son humanos. Sí considero que antes de
hablarle al público deben exteriorizar a qué se responde y cuáles son las ideas
personales. Buena y mala leche, buena y mala intención, yo elijo ver y escuchar
a los obran con esas "buenas".
El único juez es uno mismo. El rol de fiscal lo cumplen los
hijos. Si usted es periodista y pretende una respuesta sobre cómo ejerce su
profesión, importante es que cuando les dé las "buenos noches", pueda
mirarlos a los ojos y que ellos no sientan vergüenza por su padre.
César Negri – @cesarnegri18 – @galpondelfondo1
Es bueno escuchar "Eclipse de mar" en la voz de Guadalupe Pineda http://www.youtube.com/watch?v=NLuiX9uIe0Q
Es bueno escuchar "Eclipse de mar" en la voz de Guadalupe Pineda http://www.youtube.com/watch?v=NLuiX9uIe0Q







