Dijo Gabriel Mariotto: "Soy lo que diga la presidenta".
Miguel Cappiello respondiendo lo que sería un ofrecimiento de Binner para
concejal rosarino se sinceró: "Voy a hacer lo que vos quieras".
Diferenciando a un obediente peón que podría haber estado en cualquiera de las
versiones peronistas, y otro que jamás sacaría los pies del "locro
socialista", destaco en estas decisiones el respetar liderazgos por sobre
gustos personales.
En ambos casos los protagonistas privilegian la defensa de sus modelos,
última transformación de lo que anteriormente se conocía como partidos y
movimientos políticos primero, y frentes electorales después. Estos proyectos
también coinciden en la forma vertical de sus decisiones, donde cada tema se
resuelve en una mesa con pocas sillas.
Los gobiernos –locales, provinciales o nacionales– necesitan de
espaldas anchas y bases amplias para lograr transformaciones sociales
importantes. Cuando solo se quiere administrar para los poderosos, alcanza con
dar libertad al establishment económico y algo de limosna al pueblo.
Para lo primero se requiere de "muchos" con misiones
diferentes: un líder convocante, un par de consejeros, algunos
"trabajadores", varios que obedezcan órdenes sin preguntar y miles de
fanáticos que solo aplaudan y transmitan la idea.
Soldados políticos existen desde siempre. Castigo hacia los
indisciplinados es moneda corriente. Los ejemplos kirchneristas abundan
diariamente, los socialistas son algo menos promocionados. Sobre esto, hace
horas me dijo un prestigioso periodista rosarino: "si sos candidato
por un jefe y cagás al jefe, tenés un nombre", para agregar sobre lo
escrito más arriba: "los partidos dependen de personas, y las personas de
sus emociones".
Tiene la obligación el periodismo y el derecho la sociedad, de alzar
voces sobre este tipo de comportamientos. Como las dos posturas son
relativamente sencillas, otros preferimos reconocer sus necesarias existencias
valorando aquellas que tienen como prioridad el conjunto y no el beneficio
propio.
Cierro este tramo como se empezó: "De pronto juego a ser un gran
escritor y al rato un barrabrava o un doctor. Si hay un conflicto, un abogado
yo soy...", canta el grupo de rock Árbol.
COINTRY, UN BUEN EJEMPLO EN LAS ROSAS
Allá por 2005, para cuidar su actividad profesional alcanzaba con
cumplir su rol de consejero de la nueva camada que se formaba. Su partido había
tenido a nivel local un floreciente nacimiento pero ya no repetía tiempos
felices como el que depositó en el concejo a primer edil socialista: Rodolfo Depiante.
La Unión Cívica Radical presionaba con imponer como cabeza de lista a
Pedro De Añais y ampliar el bloque de Daniel Cairo.
Para que la alianza que también integraba el ARI valorara la presencia
socialista, Pablo Cointry decidió poner su nombre para el bien del partido. En
esa oportunidad, este abogado recibido de la UNR en 2008 y que comenzó su
militancia a los 15 años, tuvo que poner en balanza el beneficio familiar y
laboral, y el resurgimiento del socialismo rosense.
Luego de compartir boleta con Adrián Carletti y una vez en el concejo,
debió sufrir constantes chicanas del vecinalismo por no vivir en la ciudad. Sin
analizar en estas líneas su desempeño en el recinto, valoro en él su falta de
egoísmo que sirvió para cubrir el agujero generacional del PS.
El resto es conocido. De Añais marchó del radicalismo siendo concejal
de Raúl Ponzio; Cointry fue base para la llegada de la cara joven socialista,
Mario Ramos; y Carletti cumplió su objetivo de ser intendente.
César Negri – @cesarnegri18 – @galpondelfondo1
Antonio Orozco canta "Lo que tú quieras soy" http://www.youtube.com/watch?v=MYE4FX1rKbs
Antonio Orozco canta "Lo que tú quieras soy" http://www.youtube.com/watch?v=MYE4FX1rKbs

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