Mostrando entradas con la etiqueta Concejo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Concejo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Disculparse engrandece


Pedir disculpas no está muy de moda por estos tiempos. En las veces que se hace hay que diferenciarlas entre las sinceras y las falsas. Y si a esos filtros le ponemos “política” de por medio, resultan ser a cuentagotas. Por ello que en esta oportunidad hay que valorar la actitud de Claudio Paoli, que en la última sesión del concejo deliberante optó por redimirse ante un error que, según su consideración, había cometido unos días atrás. El tema en debate tiene real importancia, pero desde estas líneas trataremos de analizar lo que la mayoría de los gobernantes nunca hacen; y cuando sí, suena a hipocresía.

Arranquemos con el pedido de perdón en general. Es normal que las personas nos equivoquemos; los impulsivos caen a menudo en el “error”, los reflexivos quizás menos. Muchos por orgullo, vergüenza o soberbia prefieren mantenerse en ellos aumentando las ofensas, los insultos y las mentiras. Para limpiar esas “penas” no solo hay que saber disculparse, primero debe reconocerse la mala acción, aceptarla y comentarla.

Volviendo al hecho en cuestión y vinculándolo a la política, es innumerable la cantidad de veces que los que participan en ella cometen un error, y para no mostrar debilidad ante la sociedad incurren en el mismo hasta niveles peligrosos. El político debe transmitir seguridad a los vecinos; desde allí se construye poder y con él será más factible llevar a la realidad cada una de las medidas y proyectos que se prometen. 

Actitudes como la mencionada en el encabezado de esta columna no son frecuentes, tal queda demostrado en el día a día. Por ello es que debe valorarse y elogiarse la actitud del contador de extracción peronista. Así y todo deberá ser aprendizaje, para que las “disculpas” sean menos en el futuro; claro está, no solo él, sino también todas las autoridades rosenses. Podríamos pedir provinciales y nacionales, pero estaríamos “cortando ancho” y con resultado casi seguro negativo que nos haría desilusionar.

Hace dos semanas el concejal Ernesto Mansilla había acercado al cuerpo la inquietud de una familia de la ciudad, que al no tener respuestas en otros ámbitos lo creyó como última “salvación”. Un hijo de ella permanece internado por problemas de adicciones en el Instituto “Fazenda de la Esperanza” en la localidad cordobesa de Deán Funes. Al no poder costear dicho tratamiento, solicitaba se gestione una asistencia económica para que el joven pueda finalizarlo. Aquella vez el cuerpo en su conjunto no acompañó la iniciativa.

Reiterado el pedido, en la segunda oportunidad se recibió la visita de la madre quien explicó el sistema adoptado por esta ONG nacida en Brasil y con lazos a la Iglesia Católica. Los pacientes ingresan al instituto por voluntad propia, debiendo escribir una carta manuscrita donde expresan su voluntad y objetivo; ella es analizada por profesionales para determinar la firmeza de la intención. Una vez dentro permanecen aislados de sus familias los primeros meses hasta completar el año, cuando deben elegir entre continuar trabajando en la “comunidad” o regresar a su ciudad.

El costo del tratamiento es de 1500 pesos mensuales, por lo que la familia recibe canastas de productos allí cultivados y fabricados (escabeches, dulces, rosarios, entre otros) que deben vender para abonar a la entidad. Tal explicó la madre, el precio de las mercaderías dificulta su comercialización total, no pudiendo afrontar los pagos.

La simple resolución finalmente aprobada por unanimidad permitirá al concejal Mansilla canalizar el problema ante el senador Alberto Crossetti y los ministerios de Salud nacional y provincial. Previo a la votación fue cuando Paoli se diferenció de sus pares: “Quiero disculparme por haber votado en contra la otra vez porque no tuve la posibilidad conocer la realidad que vivían. Por desconocimiento acerca de los productos que debían vender y el esfuerzo que hacían, reitero mis disculpas. Ahora al conocer más en profundidad, acompaño con mi voto”.

Para muchos parecerá una tontería; para quienes pensamos que el reconocer una falla nos habilita a mejorar como personas, no lo es. No importa que tan lejos en el tiempo fue el error, el exabrupto, la falta; casi siempre hay tiempo para recomponerlo. Bienvenidos los que como Claudio Paoli lo hacen. Los que no, la vida se lo recordará a cada instante y el tiempo será quien ponga las cosas en su debido lugar.


César Negri
Interesante visitar el sitio www.fazenda.org.ar, que en Las Rosas tiene como voluntarios, entre otros, a la familia Bonifaccio.

martes, 9 de octubre de 2012

Legislar contra el pueblo


Hay palabras, frases, consignas, que de tanto repetirlas se incorporan a nuestro “vocabulario”. Así nos acostumbramos a citarlas tantas veces como podemos, nunca restan en una charla, siempre aportan material de debate por su penetración en la sociedad. La última, quizás, es la repetida “relato”. Desde 2008, en su primera aparición en la ciudad, una de ellas para los rosenses es “presupuesto participativo” (PP), que comenzó a hablarse sin saberse demasiado qué era, aunque tantas horas de reproducción permitieron que una gran mayoría conociera mucho de él. Sin embargo, semanas atrás el concejo deliberante decidió ponerle un freno.

Su debut llegó de la mano del entonces concejal Pablo Cointry cuando proponía un mecanismo de participación ciudadana para destinar una parte del presupuesto municipal, 8 % aquella vez, para la realización de proyectos sin que estos dependan de visiones o caprichos de gobernantes de turno. El sistema incluía la conformación de asambleas barriales, con elección de consejeros, quienes junto con los ediles y el poder ejecutivo estudiarían la factibilidad de las necesidades.

Hagamos un asterisco con un dato interesante. Esa presentación preveía que los ciudadanos mayores a 16 años puedan ejercer su derecho a votar sobre los temas de interés.

Sigamos adelante. Ya en 2009 con la jura de los concejales electos ese año (Mansilla, Bonetto y Carletti), en los discursos de asunción se coincidió en trabajar sobre cinco ejes específicos: tratamiento de la basura, plan estratégico, terminal de ómnibus, agua potable y PP. El primero y cuarto de ellos tuvieron respuestas parciales a través de gestiones ante el gobierno nacional. Una nueva estación de micros llegó a estar en el presupuesto provincial. Sobre un plan regulador se había trabajado, sin que resulte vencedor en un concurso que permitiría su financiamiento internacional. El tema en cuestión fue el último elegido para avanzarse.

Ya con Mario Ramos en el cuerpo, la idea tomó estado parlamentario nuevamente. Su base quedaba en un 4% para los dos primeros años (2 millones de pesos aproximadamente), terminando en el 6% para los subsiguientes. Serían siete zonas, y el resto muy parecido a lo detallado con anterioridad.

Mientras el autor del proyecto, Marisa Olguín y Hugo Bonetto se manifestaron a favor entendiendo que se debía “darle una oportunidad”, sus pares Mansilla, De Añais y Paoli optaron por el “No”, incluso eliminando la posibilidad de que pase a comisión para mejor estudio. El odontólogo avaló su negativa en que había presentado proyectos de obras bajo el sistema de ordenanzas 400 y 828 y el joven contador lo fundamentó con que “las necesidades de obras las debe determinar el DEM” y que no era “el momento histórico para implementarlo”. Por su parte, el histórico caudillo peronista de la ciudad expresó que habiendo reglamentaciones que permiten a los vecinos abonar solo materiales, y no la mano de obra, esta idea iba en detrimento del bolsillo de los contribuyentes al transformarse en “contribución por mejoras”.

Podemos citar beneficios del PP: participación ciudadana, discusiones políticas, obras sin costo para el vecino (como ser dispensarios, mejoramiento de espacios públicos, elementos para instituciones), entre otros. También plantear algunas dudas: las experiencias en Rosario y Santa Fe siguen siendo deficitarias, en poblaciones pequeñas como Las Rosas con charlar 10 minutos con un habitante ya se sabe qué necesita (Mansilla es el fiel reflejo de esto), efectivamente hay ordenanzas más directas obviando burocracias innecesarias, intromisión de personajes no acompañados por el voto popular, y le siguen.

La juventud socialista dijo tras la votación negativa: “lamentablemente persisten viejas concepciones políticas que relegan la participación igualitaria de los vecinos y la soslayan a mezquinos intereses partidarios”. No comparto esa última parte, ya que no deberían ensuciarse a los partidos cuando, por ejemplo, Paoli y De Añais levantaron sus manos en posición contraria a las agrupaciones y los líderes de estas que hicieron mucho para que se transformen en ediles. Raúl Ponzio, del vecinalismo, y Adrián Carletti, del radicalismo, se declararon oportunamente a favor.

Finalizando hay un tema que da título a esta columna. Hablar de presupuesto participativo en Las Rosas es hablar del socialismo local, no hubo reunión, campaña, presencia televisiva y radial donde no se lo marque como prioridad en su base electoral. Ramos obtuvo su banca con el apoyo del casi 40% de la población. Quienes lo eligieron no solo votaron una renovación, su afiliación política o un radiante discurso, lo hicieron por y conociendo el PP. A pesar de esto algunos prefirieron por legislar contra el pueblo.


César Negri
El alto contenido social en que se inspiran las canciones de Callejeros, merecen analizarse sin prejuzgarlos ante sus errores. 
http://www.youtube.com/watch?v=DhjVV84NGO4