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jueves, 16 de mayo de 2013

Las Rosas: goles en "promoción"

La llegada de la nueva gerencia de programación de Canal 4 generó varios ítems favorables, y no solo en la calidad de su imagen. En ciudades pequeñas como la nuestra, el "poner la cara" delante de una cámara no es tema sencillo, por lo que la mayor cantidad de recurso humano "al aire" tiene un alto valor. No obstante, existe un punto que merece mencionarse y se debería mejorar: los goles de la Liga Cañadense.

"100x100 Fútbol" es un producto que como principal virtud tiene la multiplicidad de voces que analizan a los equipos rosenses. Bajo la coordinación de Fabio Meier, el panel exhibe un equilibrio sentimental hacia ambos colores, destacándose en él un multifacético Ariel Escobedo. Con una actitud cada vez más segura delante del micrófono, se afianza la presencia de Mariano Abatedaga. Juan López con pleno conocimiento del verdinegro y Fabricio Abatedaga, con claros conceptos estrictamente del juego, completan la mesa.

Sin embargo, este atractivo programa tiene un defecto que quizás no es propio del ciclo, pero sí del canal: la lejanía de la emisión de goles de las jornadas de domingo. Siendo el fútbol de primera la actividad que reúne más expectativa entre las personas, esperar hasta los miércoles resulta un exceso.

Entendiendo que parte del éxito de "100x100 Fútbol" es disponer exclusividad de los goles, pero tratándose de un producto no independiente del canal, la empresa debería buscar otras opciones para sus televidentes.

Años atrás, en épocas de VHS, filmadoras M9500 y dos caseteras para editar, una hora después de finalizada la fecha la señal local presentaba el compacto del partido disputado en Las Rosas, y a los pocos minutos lo mismo con el juego del visitante.

Joaquín Sabina diría que "para ser comercial a esta canción le falta un buen estribillo". Quizás, esta columna sería más polémica se si hubiese titulado "Secuestro de goles", parafraseando a CFK cuando lanzó el Fútbol para Todos.

Sin entrar en un estudio de los medios locales, que podrá hacerse más adelante, considero importante que existan los momentos para lo nuevo y otros para los análisis. Dividiéndolos y dando el espacio que las autoridades del canal crean conveniente, los goles forman darte de "la noticia", y su goce aumenta a medida que se acerca al instante en que sucedieron. Cuanto más lejos, más frialdad. Y la frialdad, para bien o para mal, no es sinónimo de fútbol.

ARIEL ESCOBEDO, DESDE LAS ROSAS SE PUEDE

Ariel Oscar Escobedo (25 años) es sin dudas la incorporación periodística más importante de los últimos años en Las Rosas. Y como tal merece destacarse el camino que un adolescente rosense puede iniciar desde la escuela secundaria, a la profesionalización de su trabajo.

Egresado del colegio Sagrado Corazón, en 2007 se recibió de Técnico Superior en Periodismo Deportivo en TEA Rosario.

Desde allí comenzó su carrera en los medios locales Renacer FM y Canal 4; movilero de "En contacto", relator en las transmisiones de fútbol juveniles y de primera, conductor de "La tira deportiva", el mencionado "100x100 Fútbol", notero y finalmente cara visible de Info4. Paralelamente también participó en gráfica y Web en Canducho Revista y La Tribuna.

Ariel demuestra día a día que desde poblaciones como la nuestra, es posible ganarse un nombre en una profesión donde, últimamente, no existen grandes ejemplos.


César Negri – @cesarnegri18 @galpondelfondo1
Recomiendo el nuevo sitio Web del canal: www.info4web.com.ar donde, imagino, existirá una nueva vía de información.

martes, 30 de abril de 2013

VHM, más que una opinión

Desde hace un tiempo, y posiblemente hasta que un próximo gobierno decida asociar al Grupo Clarín con el Estado argentino, Víctor Hugo Morales será para sectores de la oposición, corporación mediática afín y algunos ciudadanos el símbolo de la unión entre "política-medios-dinero". Más allá de adherir o no a esta teoría, ¿pensó por qué fue este uruguayo "El elegido"?

Que la actual administración kirchnerista intenta eliminar opiniones críticas de los medios, todos lo sabemos. Que la anterior, digamos la que gobernó Néstor, ayudó con decretos a concentrar voces en desmedro de aquello por lo cual hoy pelea, no todos lo recuerdan. Si encuentra respuesta al "por qué", rápidamente podrá conocer quién es el dueño de los micrófonos en Argentina.

Intentemos analizar juntos. ¿Será el beneficiado de ayer el perjudicado de hoy? Si piensa un poco más, sabrá de quién hablamos y vinculará quién nos hizo olvidar aquello y nos recuerda esto todos los días.

Coincidiremos ahora que la pelea Clarín-Gobierno es netamente por negocios. Allí empieza a entenderse el motivo de esta campaña de desprestigio que señala a VHM como "la voz comprada". Asterisco: reiteradamente cuentan desde TN y su diario tantos detalles de cómo se adquieren periodistas, que parecería que alguna vez estuvieron en ese tipo de negociaciones.

Víctor Hugo, entre varios, se encargó de denunciar los negociados de Clarín hace años, pero hoy entre esos muchos, es de los pocos que siguen. Algunos de los que hoy insultan al grupo, ayer eran estrellas de sus medios. El fútbol y lo que actualmente nos venden con palabras emotivas como "la plata de nuestros jubilados", fueron las dos actividades más rentables.

Por herencia paterna desde mi docena de junios fui un consumidor compulsivo de Radio Continental (aquella de Gómez Castañón, Rolando Hanglin, Alejandro Dolina, Mochín Marafioti y demás). "Por Deporte" y un hombre que tenía respuestas estadísticas para todos era mi preferencia en los ciclos de "Competencia", hasta que sus transmisiones mutaron de relatos a monólogos sobre malos árbitros.

Hace década y media noté su primer cambio. Algunos dirán que su última transformación fue el paso entre crítica y elogio al kirchnerismo. Sin que esto se ajuste cien por ciento a la realidad, ¿qué hay si la fuera? ¿Acaso usted a su esposa la valoró el primer día que la conoció? ¿Cambió por plata o encontró en ella cosas en común? ¿Nunca fustigó a su suegro y sin embargo disfrutó de sus asados y vacaciones pagas?

Cuando el entorno cambia, nuestra opinión puede variar con él. Lo importante es que las cosas malas, si siguen siendo malas, las sigamos viendo malas.

Un error de VHM radica en que en su afán de ver disuelta o disminuida a esta empresa, no distingue entre empleados y periodistas profesionales. Hace tiempo, uno de estos me dijo: "Las veces que dice esbirro a cualquiera, me toca en lo personal". Debería diferenciar unos de otros, y por qué no disculparse con ellos.

Otro asterisco previo al final. Si encuestamos en Las Rosas qué radios se escuchan, seguramente Continental tendrá menos del 2-3%; las locales y regionales siguen siendo –por suerte– las preferidas. Si preguntamos sobre VHM, un alto porcentaje lo señalará como kirchnerista. Queda evidenciado que el problema es creer lo que nos cuentan y no lo que escuchamos.

Víctor Hugo Morales no es solo una editorial o simpatía política en particular. Tampoco un fanático K que aplaude todo lo que dice y hace la presidenta justificando lo injustificable. Si el kirchnerismo es enfrentar al poder económico, él lo hizo décadas antes, incluso cuando muchos eran amigos.

Decirle relator o periodista es minimizarlo. Yo lo defino como un artista del micrófono. ¿Quién capaz de meter 26 palabras en 5,8" como hizo con el relato del gol de Maradona a Grecia? Uno de Francescoli en River se disfrutaba distinto con una radio al oído. El de Caniggia a Brasil. El de la vuelta de Palermo o el que le convirtió a Perú los narró como ninguno.

Haga una prueba, silencie la TV y mire el arranque "por la derecha del genio mundial". Diego dejando "en el camino a tanto inglés" no hubiese sido lo mismo, la herida Malvinas continuará por siempre abierta, pero el placer que se siente al verlo y escucharlo nos llena de esperanza.


César Negri – @cesarnegri18
Ver una obra de arte; escuchar otra: http://www.youtube.com/watch?v=O8G9ytZg-bM

miércoles, 2 de enero de 2013

Racing es Argentina


A quién simpatiza con Racing sí o sí le tiene que gustar el fútbol. Hagamos una diferencia, no caigamos en esa antinomia sobre qué significa “el fútbol que le gusta a la gente” porque no sirve para nada ni es motivo de esta columna. Preguntarse qué lleva a adorar esos colores sin motivos racionales ni de conveniencia como si podemos tener los seguidores de Boca o River, acostumbrados a los éxitos deportivos a lo largo de su historia, nos hará pensar un poco más. No busque en este texto líneas con mucho sentimiento, difícil me es transmitirlo, sobre todo cuando la idea es otra.

Primero quiero hacer una consideración sobre la “doble moral” al hablar del amor hacia algo o alguien. Por lo general, todos los hinchas no eligen con quien simpatizar; reciben un mandato familiar y lo respetan toda su vida. Que yo sea hincha de Boca es meramente fortuito, podría haber sido de River, Independiente o Rosario Central si mi viejo lo era de estos. Es decir, ese “amor” incondicional sería respetar una orden, o sumirse a los mandatos similares a cuando los padres seleccionaban los esposos de sus hijas, hace un siglo nomás.

La hipocresía masculina avanza hasta “morir siendo de tal o cual equipo porque los colores no se cambian”, pero muchas veces las acciones contra sus mujeres involucran malos tratos, infidelidades y falta de respeto.

Dicho esto debo agregar que mi mayor respeto va hacia los hinchas de clubes denominados chicos; no existe entre ellos vínculos por intereses triunfalistas. Muchos incluso, ni saben lo que es campeonar, sus mayores satisfacciones pasan por vencer a los grandes, a su clásico rival y demostrar que ganar no es el único premio.

Por el contrario, los que cuentan con más seguidores tienen varias competencias al mismo tiempo, siempre relacionadas a “a quién la tiene más grande”: la bandera, la cancha, las vitrinas, número de socios y demás. Vale más la derrota de un tercero que la victoria propia.

Racing es, como ningún otro, un fiel reflejo de Argentina como país con sus momentos de penas y estrellato, todo y todos dentro de uno mismo. La Academia muestra su Intercontinental y Supercopa antes que el resto, pero también que alguna vez alquiló su equipo para el Regional 86 por necesidad económica. Fue la primera institución que su plantel la formó íntegramente por criollos; asimismo en su currículum exhibe convocatoria de acreedores, quiebra y fideicomiso.

Su tricampeonato, récord de partidos invictos y hasta el recordado gol del “Chango Cárdenas” se contraponen con el descenso en 1983. Su extensísima lista de entrenadores, líricos y obsesivos, que desfilaron por él sin lograr el objetivo, chocan con otros que siempre pusieron la camiseta por sobre mejores ofertas; me viene a la mente Claudio Úbeda que se bancó los peores años. Decir con orgullo que su Cilindro de Avellaneda lleva el nombre de “Presidente Perón”, contrasta con locuras exorcistas de su cancha con el pastor Giménez.

La recordada frase de la síndico Liliana Rippoll: “Racing Club Asociación Civil ha dejado de existir”, recibe como respuesta el salvataje que hinchas hicieron al remate de su sede de Villa del Parque. El ser dirigido por Maradona se confronta con el propio fallido paso del más grande.

Sus 35 años de pésimas cosechas, sus más de cincuenta torneos sin título de campeón, engrandece como pocas cosas el colmar su estadio para defender al club de la quiebra, y como si fuera poco, llenar dos canchas al mismo tiempo aquel año en que el país se incendiaba por su crisis política y económica.

La Academia Racing Club, la misma que brilló en la época amateur, la de Juan José Pizzuti, la de Mostaza Merlo, sus “cuernitos” y su estatua, la del “Coco” Basile, Cejas, Corbatta, Rubén Paz, la que cada seis meses renovaba esperanzas sin ser correspondidas. Esa, la que sus hinchas sabrán mucho más que quien escribe esto, recordará por estos días el 27 de diciembre de 2001 porque los viejos títulos no se festejan; lo que sí puede festejarse y diferenciarte del resto como club, es la pasión de la hinchada que con música de marcha peronista suena mucho mejor: “En el este, en el oeste, en el norte y en el sur, brillará blanca y celeste, la Academia Racing Club…”.


César Negri
La Web nos permite encontrar este video con el “¿Qué pasó?” http://www.youtube.com/watch?v=hrREjt3O-KA
También recomiendo un muy buen texto de Martín Caparrós para Diario Olé: “Las grietas nacionales” http://www.ole.com.ar/blogs/de_la_cabeza/grietas-nacionales_7_815988398.html

viernes, 5 de octubre de 2012

El trofeo del hincha: la foto con Messi


Martes 6 de octubre de 2009. Adrián recorría el país en uno de sus tantos viajes para solucionar un problema junto con “Colo”, su compañero de entonces. Lo esperaba la ciudad bonaerense de Balcarce y para estar a tiempo, había dejado Las Rosas de madrugada. La autopista Rosario-Buenos Aires iba a llevarlo hasta la ruta 51. Pero antes debía detenerse obligadamente en un peaje, y luego hacer lo mismo pocos metros más allá en una estación de servicios Shell. De los tres surtidores, el de la derecha estaba ocupado por una Traffic; eligió entonces parar su Toyota 2003 al lado. Pasaron apenas unos minutos cuando una imponente camioneta negra carrozada, distinta a la que estamos acostumbrados a ver por nuestra zona, detuvo su marcha en el carril izquierdo. No imaginaba que segundos después, el día cambiaría para siempre.

Un hombre de unos 50 años se acercó diciéndole: “— ¡si el que va de acompañante no es Messi, le pego en el palo!”. Por esa época, Adrián era fanático de la Play Station y de su “Mechiii”, tal como relataba esos goles virtuales. Se paró frente a la “chata”, con su vista hacia adentro y ahí estaba él, mirándolo, como diciendo: “—sí, soy yo”. El gesto de un pedido de foto fue asentido con su cabeza. El jugador del Barcelona abrió la puerta de su vehículo, se acomodó en su asiento, recibió un beso en la mejilla y escuchó: “—dejame sacar una foto con vos que sos mi ídolo en la Play”. La estrella rió a carcajadas. El “clic” del celular sonó, la imagen ya estaba inmortalizada.

El afortunado de esta historia es un vecino de Las Rosas, podría ser cualquier persona, en cualquier circunstancia pero con los mismos sentimientos hacia el rosarino que llena de fútbol las canchas de todo el mundo. ¿Cuál es el motivo de inmensa idolatría hacia un futbolista? ¿Solo por lo que hace con una pelota en sus pies? La pregunta puede hacerse extensiva para cantantes o artistas. E incluso por estos días muchos se animan a venerar a políticos (o política para no generalizar).

Dejemos para otro momento el análisis del paso amor al odio, que cambia según resultados, circunstancias o declaraciones. Detengámonos en qué nos lleva a querer en grado de máxima expresión, sin objetividad alguna, a personas que –por lo general– cobran para hacer lo que nos “enamora”.

El fanatismo existió desde siempre. Quizás también el exceso de él. Sin embargo, por estos días es común que esas adulaciones sean más intensas y efímeras, remplazadas por otras tan intensas y más efímeras que las anteriores.

Algo cultural ha cambiado, ya no solo es la ilusión de “sentirse” en la piel del ídolo durante el tiempo en que este desarrolla sus capacidades. Existen hoy muchos factores, todos los que usted se imagina o sufre, que nos hacen vivir con estados depresivos o similares. Y ante la falta de una cura total, se requiere de momentos, fotos temporales que llenen al cuerpo.

Ser querido produce muchas buenas sensaciones en el ánimo de uno mismo, incluso puede elevar el ego hasta enfermarnos cuando el tan debatido “yo” impuesto por Freud llega a niveles superlativos. Sin embargo, “querer” debe ser uno de los estados más placenteros que se conozcan. A veces, cuando uno confunde “querer” con pretender hacerse propietario de otra persona o de algo, puede lastimar y lastimarse, pero no quita lo expresado anteriormente.

Allí, en el “querer” está, creo yo, la respuesta de por qué se idolatra tanto a terceros. Pequeñas felicidades se han instalado desde hace tiempo en reemplazo de aquellas realmente importantes, cada vez se escuchan menos los elogios a padres y abuelos, como sí lo hacían ellos a sus padres y a sus abuelos.

Conversando sobre este tema con un amigo, él aportaba un buen análisis. En la era del 2.0 nos resulta más fácil querer más allá de nuestros conocidos; la TV, Internet, las nuevas herramientas de comunicación nos permiten conocer más, y a la vez menos. La tecnología nos vende fotos de lo bueno y al tiempo de lo malo de una persona, nunca sus películas completas.

No hay que conformarse con esto, aspiremos a admirar más a amigos, a familiares. A esos famosos, solo en su cuota justa. No es la solución, solo un comienzo.

César Negri
Hoy vayamos a YouTube y disfrutemos de un programa especial de Canal 5 Perú en el año 2010.