Cuando alguien tiene temor o vergüenza de hablar sobre algo “tabú”, una
buena táctica para iniciar la charla es desde la humorada o el chiste fácil. Si
el interlocutor “da pie”, ahí pueden aparecer de parte del “tímido” algunos
comentarios extras sobre cosas que “escuché, dice la gente o un amigo me
comentó”. La intención claro está, es informarse sobre el asunto en cuestión
sin demostrar que el interesado es uno. El sildenafil, conocido popularmente
como viagra, lleva a muchos hombres a tener estos comportamientos. Lo ideal
sería que se aborde el tema como con cualquier otro medicamento, al estilo
antigripales o para dolores de cabeza por ejemplo. Esperemos que este texto
ayude.
Comencemos dando algunas precisiones “técnicas” para eliminar muchas
mentiras y algunas “leyendas” infundadas. El viagra no mejora capacidades
varoniles ni aumenta la cantidad de orgasmos, tampoco elimina la eyaculación
precoz. Menos aún crea condiciones para maratónicas sesiones amorosas en los
adolescentes; usted, al haber sido joven debe recordar aquellas mañanas, tardes
y noches, sin respiro. Por ello, el uso frívolo o recreativo de púberes actúa
únicamente como “placebo”, creer que uno “responderá” mejor, genera confianza y
ayuda al resultado final.
El sildenafil es una droga indicada en pacientes con disfunción eréctil,
siempre y cuando ella esté asociada a otras patologías de base que pueden ser
de las más diversas. Depresión, diabetes, cansancio, colesterol alto,
hipertensión, problemas cardíacos, entre otras. Muchos medicamentos para tratar
esas enfermedades, además de otros hábitos como el tabaquismo, alcohol o
stress, también conspiran contra la “masculinidad”.
Está únicamente contraindicado para aquellos pacientes que ingieren
remedios con nitritos y nitratos, normalmente recetados para las anginas de
pecho. Algunos otros casos (hipotensión, insuficiencias hepáticas y renales),
requieren de mayor control de sus dosis. Obviamente, quedan excluidas las
personas que tienen prohibida la actividad sexual por riesgos cardiovasculares.
Con el objetivo de mejorar su absorción no se aconseja tomarlo en cercanía
a comidas grasas (estómago vacío es preferible) y con bebidas alcohólicas, ya
que estas tienden a bajar la presión al igual que el viagra.
El rubor facial es el más común de sus efectos secundarios; erupción
cutánea, cefalea, visión borrosa y palpitaciones las menos. Unas u otras, nunca
antes de los 20-25 minutos, tiempo estimado en que comienza su efecto.
Previo a las consideraciones finales para vencer este tema “tabú”, es
necesario explicar que sin estímulo sexual sus beneficios no aparecerán. Dicho
de otra manera, si su compañía no lo motiva, podrá consumirlo en kilos que
igual ¡los “dos” irán a dormir temprano!
Comienzan a verse en el país muy buenas medidas como la tomada por el
ministro de Salud de la provincia de Santa Fe, Miguel Cappiello –quien alguna
vez trabajó en el Samco Las Rosas–. Próximamente serán entregadas de manera
gratuita, y con receta médica, en los efectores públicos santafesinos, siendo
un paso adelante para mejorar calidad de vida y vencer prejuicios.
Es sabido que muchas veces el sexo (o el mal sexo en todo caso) termina
siendo la gota que rebasa el vaso en una relación. De igual modo, no siendo
excluyente pero si importante, reconcilia y revive a la pareja. Sabiendo que el
inconveniente no son las ganas de compartir momentos íntimos, matrimonios y
novios deben hablarlo con la misma seriedad que cuando se presentan otras
enfermedades.
Reconociendo que es un problema netamente masculino, así como el género
femenino tiene que convivir con los suyos (menstruación, menopausia, climaterio), entender la situación, comprenderla y
tener ganas de superarla, depende de hombre y de mujer. El temor a creerse
“inferior” de parte de ellos y de pensar que “ya no le gusto” desde ellas, solo
fomenta el ocultamiento y la mentira. Ocultar y mentir, solo genera más
distancia.
Bueno sería que en el corto plazo, sean las damas quienes controlen a sus
compañeros. Escuchar desde una voz femenina “no comas tanto ni te emborraches
porque no hará efecto”, será el segundo paso para la felicidad de ambos. ¿El
primero? Consultar a su médico de confianza sin vergüenza, sabiendo que las
leyes del cuerpo son sabias, pero con “pastillitas azules” pueden corromperse.
César Negri
La banda de rock mexicana El Tri compuso “El viagra”. Picardía, humor e
ironía abundan en su discografía con letras que reflejan buenas posiciones
sociales. http://www.youtube.com/watch?v=JuoXdKDum30


