martes, 9 de abril de 2013

Buenos y malos en los pueblos

Hace un tiempo encontré un interesante artículo de Emilio Fernández Cicco que expresaba existencia de pocas personas buenas en las grandes ciudades, planteando que ellas están escondidas y que la muchedumbre da la posibilidad de mayores actos negativos, sin haber espacios para los correctos. En los pueblos por el contrario son pocos los malos, por lo que conocernos/los autoprotege a las sociedades de pocos habitantes.

Sería difícil ponerle número a la cantidad de buenos y malos en las grandes poblaciones, sin embargo hay algo que se percibe en el día a día: los comportamientos. Y ahí, sí que hay largos ítems donde se saca lo peor de cada uno.

Algunos podrían excusarse de no cumplir ciertas normas de respeto, por ejemplo aquellas vinculadas al trato hacia mujeres y adultos mayores, porque haría demorar enormemente cada acción de sus vidas. Citamos entre muchas, ceder el lugar en una cola de banco y ayudar a cruzar una calle a un prójimo con dificultad para hacerlo. Para lo que no existe justificación, y solo hay respuestas del estilo "nadie lo hace", son para otras como dar paso a un vehículo o peatón y saludar cuando se llega a un lugar.

Sin ingresar a un análisis de los medios de comunicación, debo decir que la televisión ayuda a que los malos tengan su lugar en el "prime time" y los buenos solo sean conocidos por sus familiares. Por lo general en nuestras poblaciones –como ya se escribió en esta columna–, las noticias están vinculadas a reproducir accidentes y festejar a jóvenes que triunfan deportiva o culturalmente.

Esas últimas dos referencias dejan en claro a quién "premia" la TV y radio con espacios costosos; allá a los desobedientes de la ley, acá a los que con sus méritos trascienden de alguna manera.

Esto no quiere decir que en los pueblos no habite gente mala y de repudiables conductas. Si un conductor atropella y escapa, la condena social la llevará el resto de sus días. Similar repudio para alguien que por más "honores" y títulos que tenga, decide amenazar con un arma de fuego a un generoso dueño de emisora FM o lanza tiros al aire para finalizar un litigio de vecindad.

Nosotros estamos obligados a cuidar a las amistades, para ello debemos medir actos y palabras; se corre el riesgo si no que uno termine encerrándose en su casa o la única salida factible sea un shopping o restaurante de Rosario. En las ciudades se puede insultar creyéndose sincero por escupir ciertas verdades –siempre desde la óptica del que habla más fuerte–, que si el otro se enoja, hay miles para reemplazarlos. A esto agrego, los de patética reputación pocas amistades tienen y ellas generalmente se encuentran a miles de kilómetros, "allá, donde nadie sabe quiénes son".

Muchos se desilusionan con la repetida frase de que "mueren los buenos". Tarde o temprano la veracidad de dicha expresión queda nula, aunque existen casos donde los que se portan mal son premiados. A pesar de ello, considero que la condena más dura no es fallecer como algunos pretenderían en un pensamiento fundamentalista, lo peor es vivir y ver que sus miserias son contrastadas por un sinnúmero de elogiosos actos que los diferencian entre "respetados" e "ignorados".

Los pueblos tienen a su vez, mecanismos de autodefensa. Cuando una institución es contaminada por algunos, enseguida saltan otros que se organizan para salvarla. Si se acerca alguien no deseado a las mesas de un bar, el café y la conversación se termina. Lo mismo cuando hay que armar un partido de fútbol, ciertas veces es preferible jugar con un "expulsado" desde el minuto cero, que convocar a gente no querida.

La nota mencionada al comienzo consideraba inventos de los maléficos para aislarse a la TV 3D, el plasma, el Sound Home y los programas de chimentos. Deberíamos hacer historia en Las Rosas sobre si las piletas hogareñas algo tienen que ver con lo hablado, pero creo que ellas son producto de timidez, mentes y cuerpos solitarios, necesidad de silencios o intolerancia social. Será tema para otro día, ahora debo ir a desarmar la Pelopincho y ustedes sabrán disculparme.


César Negri – @cesarnegri18
Comparto el cuento infantil "Los buenos vecinos" con la historia de un brujo y un mago: http://www.youtube.com/watch?v=tXkSKZ8Y7M0

miércoles, 2 de enero de 2013

Racing es Argentina


A quién simpatiza con Racing sí o sí le tiene que gustar el fútbol. Hagamos una diferencia, no caigamos en esa antinomia sobre qué significa “el fútbol que le gusta a la gente” porque no sirve para nada ni es motivo de esta columna. Preguntarse qué lleva a adorar esos colores sin motivos racionales ni de conveniencia como si podemos tener los seguidores de Boca o River, acostumbrados a los éxitos deportivos a lo largo de su historia, nos hará pensar un poco más. No busque en este texto líneas con mucho sentimiento, difícil me es transmitirlo, sobre todo cuando la idea es otra.

Primero quiero hacer una consideración sobre la “doble moral” al hablar del amor hacia algo o alguien. Por lo general, todos los hinchas no eligen con quien simpatizar; reciben un mandato familiar y lo respetan toda su vida. Que yo sea hincha de Boca es meramente fortuito, podría haber sido de River, Independiente o Rosario Central si mi viejo lo era de estos. Es decir, ese “amor” incondicional sería respetar una orden, o sumirse a los mandatos similares a cuando los padres seleccionaban los esposos de sus hijas, hace un siglo nomás.

La hipocresía masculina avanza hasta “morir siendo de tal o cual equipo porque los colores no se cambian”, pero muchas veces las acciones contra sus mujeres involucran malos tratos, infidelidades y falta de respeto.

Dicho esto debo agregar que mi mayor respeto va hacia los hinchas de clubes denominados chicos; no existe entre ellos vínculos por intereses triunfalistas. Muchos incluso, ni saben lo que es campeonar, sus mayores satisfacciones pasan por vencer a los grandes, a su clásico rival y demostrar que ganar no es el único premio.

Por el contrario, los que cuentan con más seguidores tienen varias competencias al mismo tiempo, siempre relacionadas a “a quién la tiene más grande”: la bandera, la cancha, las vitrinas, número de socios y demás. Vale más la derrota de un tercero que la victoria propia.

Racing es, como ningún otro, un fiel reflejo de Argentina como país con sus momentos de penas y estrellato, todo y todos dentro de uno mismo. La Academia muestra su Intercontinental y Supercopa antes que el resto, pero también que alguna vez alquiló su equipo para el Regional 86 por necesidad económica. Fue la primera institución que su plantel la formó íntegramente por criollos; asimismo en su currículum exhibe convocatoria de acreedores, quiebra y fideicomiso.

Su tricampeonato, récord de partidos invictos y hasta el recordado gol del “Chango Cárdenas” se contraponen con el descenso en 1983. Su extensísima lista de entrenadores, líricos y obsesivos, que desfilaron por él sin lograr el objetivo, chocan con otros que siempre pusieron la camiseta por sobre mejores ofertas; me viene a la mente Claudio Úbeda que se bancó los peores años. Decir con orgullo que su Cilindro de Avellaneda lleva el nombre de “Presidente Perón”, contrasta con locuras exorcistas de su cancha con el pastor Giménez.

La recordada frase de la síndico Liliana Rippoll: “Racing Club Asociación Civil ha dejado de existir”, recibe como respuesta el salvataje que hinchas hicieron al remate de su sede de Villa del Parque. El ser dirigido por Maradona se confronta con el propio fallido paso del más grande.

Sus 35 años de pésimas cosechas, sus más de cincuenta torneos sin título de campeón, engrandece como pocas cosas el colmar su estadio para defender al club de la quiebra, y como si fuera poco, llenar dos canchas al mismo tiempo aquel año en que el país se incendiaba por su crisis política y económica.

La Academia Racing Club, la misma que brilló en la época amateur, la de Juan José Pizzuti, la de Mostaza Merlo, sus “cuernitos” y su estatua, la del “Coco” Basile, Cejas, Corbatta, Rubén Paz, la que cada seis meses renovaba esperanzas sin ser correspondidas. Esa, la que sus hinchas sabrán mucho más que quien escribe esto, recordará por estos días el 27 de diciembre de 2001 porque los viejos títulos no se festejan; lo que sí puede festejarse y diferenciarte del resto como club, es la pasión de la hinchada que con música de marcha peronista suena mucho mejor: “En el este, en el oeste, en el norte y en el sur, brillará blanca y celeste, la Academia Racing Club…”.


César Negri
La Web nos permite encontrar este video con el “¿Qué pasó?” http://www.youtube.com/watch?v=hrREjt3O-KA
También recomiendo un muy buen texto de Martín Caparrós para Diario Olé: “Las grietas nacionales” http://www.ole.com.ar/blogs/de_la_cabeza/grietas-nacionales_7_815988398.html

¿Hermann o He-Man?


Algunos recordarán quién fue He-Man; para los que no, diré que se trata  de un personaje animado de la década del 80. Con Adam como identidad real, era el hombre más poderoso del planeta Eternia, el cual debía defender de Skeletor. En Las Rosas quizás muchos no lo reconozcan por José Hermann, pero al nombrar “Muma” todos saben de la existencia de este superhéroe local, padre de una niña de 11 años que logró unir a la población rosense por una causa justa.

Gianella, nacida el 28 de octubre de 2001, comenzó a evidenciar pérdida de visión a los tres años. Una primera consulta le diagnosticó una simple miopía. Agudizándose el problema, múltiples análisis médicos la hicieron llegar al Hospital Garrahan en 2006.

“Miopía degenerativa progresiva” fue el dictamen final; de esta enfermedad sin cura en Argentina poco se sabía. Mientras diferentes especialistas expresaron una y otra vez “no se puede hacer nada”, en diciembre de 2011 tuvo su punto más crítico; por alta presión en su ojo izquierdo se evaluó firmemente la posibilidad de extirparlo.

Compartiendo sufrimientos en hoteles capitalinos, la familia conoció a Juan Godoy. Este hombre de Ushuaia le informó de un tratamiento con células madres en China. Siendo quizás la última esperanza, comenzaron estudios que determinaron la factibilidad. 

Desde ese momento Muma inició algo que parecía imposible, o realmente lo era. Sesenta mil dólares debían recaudarse en poco tiempo para darle vida a la ilusión. El 10 de junio se habló por primera vez del tema; el concejo local aprobó una resolución que en nada ayudó a que llegue dinero desde los Estados provincial y nacional.

Cuatro días después se conformó el grupo de colaboración “Todos por Gianella”. Presencia en Agroactiva, donde el mismísimo gobernador Bonfatti comprometió ayuda que nunca entregó, fue la primera acción.

El punto de inflexión se dio el 9 de julio, fecha en que amigos de Leo Ponzio y “Pato” Abbondanzieri disputaron un partido de fútbol. Una abultada recaudación alentó a continuar con actividades.

Sin embargo, a medida que se acercaba a la cifra muchos “palos en la rueda” aparecían. Un prestigioso profesional a cuarenta días del viaje repitió que de nada servía el tratamiento en Beijing, continuos problemas con su mutual alteraban el orden, un acompañante terapéutico de la provincia de Chaco no fue autorizado a viajar y debió ser reemplazo de urgencia, la restricción a la compra de dólares hizo peligrar todo.

Incluso, el secretario de un diputado nacional kirchnerista los convocó a Las Parejas. Tras un rato de charla y minimizando el problema llegó a decirles: “Total, hoy en día los ciegos andan igual”.

Hacia el 20 de setiembre pisaron suelo oriental y a los siete días se programó el primer implante a través de punciones en la zona lumbar. Una por semana llegaron otras tres intervenciones. Luego de un mes en China regresaron al país, previa escala en Frankfurt.

Ya en Argentina, Gianella pasó a sexto grado con excelentes notas, cuadruplicó la visión del ojo derecho, pudiendo el izquierdo operarse en 2013.

Con la intención de hacer una última consideración, resulta necesario conocer un poco más a Muma. Nació en Lanús, siendo abandonado por su mamá a los meses de vida quedó al cuidado de Marta Almirón. Años después, su padre se lo llevó para entregarlo a otra familia. Con 9 años escapó de esa casa, sobrevivió trepando trenes, comiendo lo que encontraba por la calle y tapándose con diarios durante un crudo invierno. Haber estado en un “reformatorio” le permitió conocer personalmente al Capitán Piluso. Ayudado por un matrimonio pudo volver  a Las Rosas con su madre adoptiva. Desde allí su historia es algo más conocida.

Esas pocas líneas, más todo por lo que tuvo que pasar con la enfermedad de su pequeña, serían motivos suficientes para haber incorporado sentimientos tan “normales” hoy en día como odio, desprecio y rencor. Teniendo excusas, Muma nos enseñó que no se necesita de venganza, de violencia ni discursos populistas.

Acompañado por Susana en la contención familiar, hizo hasta lo imposible para que Gianella cumpla su ilusión de “hacer deporte como los otros chicos y ver paisajes cuando salimos de vacaciones”. Si usted está leyendo este texto bien sabe que Papá Noel no existe, pero en Las Rosas hay otro Papá que no necesita de gorritos, barba ni trineo para cumplir deseos. Él es Muma, y todo lo vence con amor.


César Negri
Buena oportunidad para cantar “Piluso es bueno” con el genial Olmedo y Humberto Ortiz en la piel de Coquito http://www.youtube.com/watch?v=f4g3DixYqNI y recordar el programa http://www.youtube.com/watch?v=5nvXQBvwx7Y

sábado, 29 de diciembre de 2012

Truco vs. Play, ¿último round?


“–Real envido. –Quiero 22. –Son buenas.” Una catarata de improperios le continúa a ese diálogo de parte del compañero perdedor; carcajadas hasta el llanto desde el dueto ganador. Esta y muchas otras historias, se tejen durante una partida de truco cuando cuatro amigos se sientan en una mesa ambientada con aperitivos y picada, reparten cartas, separan porotos para el tanteador y comienzan un juego de mentiras, engaños, actuaciones, competencia e insinuaciones; parte de la vida misma.

No hay que renegar de los avances tecnológicos, lo ideal es aprenderlos, comprenderlos y utilizarlos en su medida justa. Los cambios culturales que estos traen calan profundo en las nuevas generaciones, aunque muchos de ellos también han sido adquiridos por los “+30+40”. El arribo de la PlayStation permite al sexo masculino no extrañar lo que nunca fue, un habilidoso jugador de fútbol por ejemplo, ni necesitar que sus hijos deban cumplir con ese fracaso. Resulta muy atractiva la posibilidad que brindan juegos como FIFA y PES de crear más fantasías que el propio Cristiano Ronaldo, ser tan goleador como Messi, superar en vallas invictas a Buffon y transformar a un Garcé en el mejor Franco Baresi –perdón Ariel, pero como “te banco” merecés ser citado entre tantas estrellas–.

Atrás quedaron Atari Crece y el Pac-Mán de la década del 70; diez años después el Donkey Kong donde un fontanero debía rescatar a su bella novia de las garras de un gorila,  el Bomberman, el Tetris y Arkanoid donde con solo una barra y una bola se tenía que eliminar una construcción de ladrillos.

Ya en los 90 con la llegada de la consola Super Famicom muchos juegos se sumaron. La vedette fue el Street Fighter, el cual nunca me simpatizó pero igual llegué a conocer su golpe “hadouken” llevando la palanca a la izquierda para luego hacer un medio círculo, apretar el botón y que salga una bola de fuego o nieve, ¡o algo!

Sobre esos años dos grandes recuerdos tengo. Las interminables tardes en casa de Joaquín, donde la variedad de “cartuchos” permitían cambiarlos cuando nos cansábamos de uno. Graciela, su mamá, y “Pacri”, su abuela, se turnaban para preparar las chocolatadas frías antes de que llegue del trabajo Emilio, hora en que la recreación seguía en el patio. Mi memoria me lleva a la segunda anécdota: anotar 7 pesos de fichas en la sala de máquinas de “Agapito”, luego acompañar a un vendedor de cigarrillos de una empresa cañadense, cobrar mismo importe por la tarea, pagar esa deuda y generar una nueva cuenta corriente hasta el día siguiente. Fantoches de chocolate con coca cola era la compañía de esas tardes, donde en alguna oportunidad –¡Sergio, al pasar diez años y haber prescripto el delito puedo reconocerlo¡–, empujamos con Renzo la “cascada” para ganar créditos gratis.

En los encuentros de amigos tres juegos de cartas se destacan por excelencia. La mosca es el más “livianito”; el póker que únicamente se transforma en atractivo cuando existen apuestas, por lo tanto pierde su lado lúdico; y el mencionado truco.

Este, como ningún otro permite jugarlo sin extraerse del mundo que nos rodea. Entre mano y mano es común hablar de otras cosas, fútbol, mujeres, televisión, política, trabajo. El “pasar engrasado” o “ir a la pesca” y aprovecharse de ello, genera las mejores sensaciones. Recordar que “afuera está fresco” pasando la mitad de la partida es el chiste recurrente. Cantar la “falta envido y truco” cuando el rival está a punto de ganar achica a la otra pareja como pocas cosas. Los “vení”,“¿puedo ir?” y “yo te acompaño” muestran la solidaridad del equipo. “Una más arriba” y “dos más abajo” anticipa qué carta nos quedará para tercera. El “matá que lo que cuesta vale” en primera, significa pelear la última mano con un rey, caballo o sota. Son innumerables los latiguillos como estos que pueden agregarse a la lista; usted seguro estará pensando otros.

Entre los de corta edad en que el ritual del “asado” comienza a ser una novedad, la Play ha ganado por KO. Aquellos que pasan los 20, la victoria se la está llevando por puntos. Los que suman tres décadas, incluso los treinta y diez, el truco pareciera haberse quedado sin resto físico. Que no muera dependerá de nosotros, porque sería una pena que a nuestros nietos cuando nos pregunten sobre “qué es eso del truco”, en lugar de buscar en libros de historia podamos gritarle “quiero retruco”.


César Negri
”Bingo” de Martín Caparros enumera del 0 al 99 buenos textos que dan cuenta de su visión del mundo y cultura, con tono irónico y original. El “32” para este caso.

Federer en vivo


Pedro y Paulo cumplieron un sueño que tenía nombre y apellido: “Roger Federer”. El alto costo de la entrada, que alejó de la cita a muchísimas personas más fanáticas que ellos, no imposibilitó que pudieran disfrutar de un evento único, valía el esfuerzo. La llegada de un deportista top, a la par de estrellas actuales como Tiger Woods, Leonel Messi y Usain Bolt, no hará a ese 13 de diciembre una jornada más. Sin dudas formará parte del anecdotario de sus vidas como pocas cosas. Pudieron disfrutar al rey del tenis, el mismo que si no hubiese existido Pete Sampras, sería el “único” mejor de todos.

Uno faltó a su trabajo; el otro acomodó horarios para retirarse antes. El viaje los depositaría en la platea media B, asientos 53 y 55. Ante este evento de magnitud, la tranquilidad solo llegaría cuando ocuparan sus plateas. Antes, una mezcla de nerviosismo e impaciencia para ver a la excelencia en persona, dentro y fuera de los courts.

La autopista Rosario-Buenos Aires los llevó hasta la ciudad anfitriona. “Ahora entiendo por qué Massa ganó tan fácil la elección”, fue un comentario elogioso a la belleza de sus calles. A los pocos minutos y después de un par de “recalculando” dispuesto por el GPS,  divisaron el “Pipa Tigre”: “guaaauuuu” exclamaron a dúo.

Estacionar el vehículo no fue como pensaron, la suerte acompañó y a escasos metros del estadio descansó en el Mercado de Frutos. Misma fortuna al momento del ingreso al predio, cuando fueron últimos en la fila se habilitaba la puerta. A pocos pasos de los controles de entrada, con lector de barras para eliminar posibilidad de cartones falsos, una pesada mano arrancó la botella de agua que llevaban: “prohibido entrar con bebida y comida al predio”, se escuchó desde una voz potente.

Ya adentro desfundaron la cámara, no serían originales pero igual pidieron a una mujer que haga de fotógrafa y estamparon allí el primer recuerdo digital: ellos dos con el imponente estadio detrás. En el gran playón había juegos recreativos y varios stand promocionales de las firmas auspiciantes. No se detuvieron en ninguno, querían llegar a sus butacas, recién ahí respirarían aliviados. En menos de tres minutos y tras preguntar a dos asistentes, lo lograron.

Desde las tribunas aún semi desiertas salían las primeras ovaciones de la tarde: Guillermo Vilas y José Luis Clerc se disponían a su exhibición. El revés del mejor tenista argentino de la historia, y el saque y algunas intervenciones de showman de Batata, se destacaron en el único set que disputaron.

Faltaba menos para el gran momento, tiempo suficiente para que Pedro y Paulo coincidieran en que el sonido era deficiente. El número de tango con Valeria Archimó sumó puntos al evento, no así el Himno Nacional entonado por Cacho Castaña; semejante acontecimiento merecía una mejor voz e interpretación, “o si no alguien que transmita más sentimiento” pensó uno de ellos.

La animación de Jorge Rial no estuvo a la altura de quien según para Pedro es “de los mejores entrevistadores de Argentina”. Los videos en pequeñas, muy pequeñas pantallas solo recibían aplausos al distinguirse las caras de Luciana Aymar, Diego Maradona, Gabriela Sabatini y Emanuel Ginóbili, el más reconocido por las 20 mil personas que ya esperaban el partido.

No hizo falta demasiada presentación; primero entró Del Potro y se acomodó en su silla. Luego Roger y un aluvión de gritos se oyeron. Desde el primer punto los protagonistas dejaron claro que poco lugar habría para “jueguitos”; se enfrentarían a ritmo habitual de competencias oficiales y así lo agradecieron todos.

El match tuvo algo raro, pocas veces repetible y que permitió disfrutarlo aún más. No había rival, no había enemigo, todos eran hinchas de los dos, los puntos se festejaban por igual, sean del argentino o del suizo. La mayor ovación para el tandilense fue un passing de derecha a la carrera; la que más se celebró del siete veces ganador en Winbledom fue una acción con doble “Gran Willy” que hizo poner de pie por enésima vez al estadio.

El primer set se fue rápido. El segundo fue algo más emotivo. En ambos, varias veces se bajaron carcajadas de los presentes por gritos en momentos de silencios.“Pegale como te enseñe”, “Haceme un hijo”, “Nacionalizate argentino”, recibió Roger. “Tranquilo Delpo, que no ganó nada”, “Tirale con top que no llega nunca”, “Jugá la Davis”, fueron para Juan Martín. La máxima y después de un brillante punto jugado por ambos: “Marín, devolvé la plata”, en alusión al empresario organizador.

La exhibición había terminado. No hizo falta que Pedro y Paulo se dijeran algo, ambos sabían que permanecerían en sus asientos hasta que la casaca azul de Federer se viera en el court. Después de eso sí pudieron partir, envueltos en placer, sabiendo que en un par de años tendrán historia para contar a sus sobrinos, amigos e hijos. Roger Federer visitó Argentina, y ellos estuvieron ahí.


César Negri
El mejor punto del partido es buena recomendación para este texto: http://canchallena.lanacion.com.ar/1536922-el-punto-para-el-recuerdo-de-delpo-federer

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Ayer piquete, hoy cultura


La famosa Resolución 125 que enfrentó al gobierno nacional con gran parte del pueblo, tuvo entre muchos detalles que serán recordados en el tiempo, los cortes de rutas.  Dicha acción, que llenaba de orgullo a quienes la organizaban, tuvo en nuestra zona dos puntos de concentración importante: cruce de la 9 y 178, y el de la 65 con 34. A cuatro años de aquello, el Ente Regional de Cultura intentará demostrar que allí donde hubo cubiertas, miguelitos, fuego y “autoridades sin autoridad” que decían“vos pasás, vos no”, hoy se puede disfrutar de expresiones artísticas que tienen como misión el unir, nunca el dividir.

Aquella “batalla” cruzó a la Administración Kirchner primeramente con una parte minúscula de argentinos que su vida, económicamente hablando, bastante acomodada la tenían; con el correr de las semanas se agregaron los pequeños y medianos productores que percibieron que también serían perjudicados. Finalmente y cuando Argentina ya estaba dividido entre “buenos y malos” de ambos lados, los sectores obrero y comercial se sumaron a las manifestaciones.

Los “piqueteros sojeros” estaban divididos entre algunos racionales que apostaban al diálogo como solución de problemas, y los más radicalizados que tenían como bandera “una agresión se responde con otra agresión”. Los medios de comunicación definían al cruce de rutas provincial 65 y nacional 34 como uno de los “cortes duros”, al informar sobre el bloqueo a una ambulancia que trasladaba heridos de un accidente.

Meses después de que ese conflicto llegara su fin en la calle, pero no así en el trato diario entre argentinos, tres exsecretarios de Cultura de la zona (Gustavo Bertorello, Fernando Banegas y Patricia Ambrosioni) comenzaron a gestar lo que en 2009 y tras compartir la idea con otros colegas, se denominó Ente Regional de Cultura (ERC), entidad que hoy reúne a las municipalidades de Cañada de Gómez, El Trébol, San Genaro, San Jorge, Sastre y Totoras, y las comunas de Bouquet, Carlos Pellegrini, Correa, Lehmann, Los Cardos, María Juana, María Susana, Montes de Oca, San Vicente, Santa Isabel y Tortugas.

En pocas palabras: mientras el calor de la “lucha” aún estaba latente en todo el país, y principalmente en poblaciones donde gran parte del movimiento económico depende de la soja, esos gestores olvidaron celos políticos e ideológicos, buscando borrar fronteras y regionalizar la cultura a través de la unión de los pueblos más allá de sus miserias y egos.

Previo a detenerme en el “34&65 Es Cultura”, voy a enumerar algunos proyectos que organizó esta asociación civil sin fines de lucro: “Circuito rock”, “Libertad 200”, “La fiesta de los pueblos”, “FamiliArte”, “Forma y Color”, además de lograr el arribo a la zona del Ballet Nacional, Coro Nacional de Ciegos y delegaciones extrajeras. De igual modo concretaron destacadas disertaciones como la de Luis Farinello, Martín Miguel de Güemes (chozno nieto del caudillo salteño), Silvia Mujica, Ernesto Jauretche (periodista sobrino de Arturo) y Ofelia Morales.

Otros tres pilares del ERC son el ciclo radial “Ámbito C”, su sitio en Internet donde informan todas las actividades y el nexo directo con la secretaría de Cultura de la Nación donde lograron materializar proyectos propios. El “Cabildo Cultural Santafesino” es reflejo de ese trabajo en conjunto; situación que aún no puede imitar con el ministerio de la Provincia, a pesar de innumerables invitaciones y pedidos de entrevistas a “Chiqui” González, prestigiosa funcionaria de los gobiernos de Binner y Bonfatti.

Dicho evento iba a realizarse el domingo 16 de diciembre, siendo finalmente postergado por detalles organizativos. Seguramente quedará para el 2013 cuando la comunidad sangenarina reciba a un importante número de grupos de danzas folklóricas con más 250 bailarines en escena, buscando decirle al país con sus expresiones artísticas, sin necesidad de gritos ni insultos, que esta zona que bien podría llamarse “Oro Verde” no solo es soja, no solo es protesta, principalmente es cultura y trabajo.

César Negri
Mientras se ve y escucha el himno del ERC “Juntos, Más y Mejor” www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=AaL9LU4UVSc bueno en conocer un poco más de su Web www.enteregionalcultura.com.ar

Sonría, lo estamos filmando


Hace unos días los medios de comunicación de la ciudad dieron cuenta de una reunión entre Adrián Carletti y Alberto Crossetti; en ese encuentro se anunció la entrega de un aporte económico de 100 mil pesos para la compra de un sistema de vigilancia con cámaras y monitoreo de sus imágenes. Lo que alguna vez definió como “El Gran Hermano” un periódico rosense ya extinguido, parece concretarse. Superada la sorna, aquella y esta, considero debe analizarse el rol de los municipios y la seguridad.

Este método de control, cada vez más “popular” en el país, tuvo su estreno en Las Rosas en mayo de 2009 cuando se colocaron dos equipos en la terminal de ómnibus; meses después los mismos podían verse a través de Internet y por una señal del cable local. Dos años antes se había realizado un Concurso Público de Precios para adquirir el “combo completo”, que finalmente se desestimó por su alto costo. Entre 2010 y 2011, el sistema llegó a trece cámaras y almacenamiento de videos por algo menos de un mes.

En el medio de todo eso, un proyecto de ordenanza ingresó al concejo para obtener una legislación que diera marco legal a la exhibición de las imágenes, pero luego de un corto debate el mismo fue pasado a comisión. A ninguna fuerza política rosense le resultó interesante volver a debatirlo, por lo que perdió estado parlamentario.

¿Deben los municipios hacerse cargo de brindar este servicio para mejorar la seguridad cuando ella es responsabilidad del gobierno provincial? Cuando sobran los recursos, aunque nunca sobran en el Estado, podría considerarse el tema.  Ahora bien, cuando el dinero que ingresa a las arcas municipales alcanza para lo justo o menos de “gastos fijos”, no debería ser prioritario.

La cercanía, el cruzarse todos los días con sus vecinos, llevó a intendentes de ciudades pequeñas a tener que dar respuestas a problemas que no son propios. En la actualidad, por falta de instrucción cívica que confunde los roles de cada poder ejecutivo o porque los jefes comunales han “elevado” el discurso, la población trasmite a estos mandatarios demandas que deberían solucionar los gobiernos Provincial y Nacional.

En otras palabras, con los pocos recursos que se coparticipan a los municipios, estos deben terminar subsidiando con fondos propios a las administraciones socialista y kirchnerista hoy, peronistas y radicales antes. Para este caso por inseguridad; en otros por vivienda, educación, salud, asistencia social, y sigue la lista.

Más allá de lo expuesto, hay una realidad que difícil es cambiarla, por eso las municipalidades deben incorporar estas acciones que son más, o menos, prioritarias según las decisiones políticas que se tomen.

Ante esto, el sistema de vigilancia por cámaras puede cumplir dos roles: prevenir o “curar”, cuando se llega tarde. Su utilización para investigar movimientos de personas y vehículos posterior a un hecho ayuda con un bajo costo, ya que la solo compra de equipos alcanza. En Las Rosas algunos delitos muy menores se resolvieron por revisar el archivo.

Por el contrario, cuando el objetivo es que el robo o acto de vandalismo no se concrete, este servicio resulta imprescindible con monitoreo las 24 horas. Montar esa oficina de control tiene un presupuesto elevado, por lo que si nuestra ciudad así lo elige deberá el Concejo debatir una nueva tasa, de fácil implementación pero con varios ítems a tener en cuenta, por ejemplo los montos por zonas con mayor o menor protección. Es decir, el patrullaje policial abunda en zonas céntricas y estas disponen de cámaras; “los barrios”, bueno, el que vive en “los barrios” lo sabe mejor que nadie.

Para finalizar y más allá de mis comentarios anteriores, no deja de ser buena idea incorporar dicha tecnología y suplir el rol del estado provincial en esto, pero para no cumplir ciento por ciento la frase de “hijo tonto”, la municipalidad bien podría adquirirlos y entregarle a la Comisaría 1º la responsabilidad del control diario, haciendo también su propia copia ante posibles “problemas técnicos”.

César Negri
Una famosa bebida cola lanzó hace tiempo un atractivo spot sobre cámaras de seguridad: http://www.youtube.com/watch?v=5L8dNW2CiO4