Hace unos días en estas mismas líneas se
detallaba el comportamiento de la economía y sus actores en tres rubros
diferentes, compra de automóviles, construcción y producción industrial. Ahora
es el turno de analizar aquello que todos, desde los más ricos hasta los más
pobres de Las Rosas, movilizan con sus pesos: el consumo. “Sin
tetas no hay paraíso” es
una película colombiana que desde el título explica su sinopsis; en Argentina
su mejor adaptación sería, sin temor a equivocarnos, “Sin consumo no hay paraíso”.
Entre uno de los “ítems” a observar, hablando
del período enero-agosto 2012, comenzaré por aquellos que junto a las
vacaciones aparecen cuando los aumentos salariales van muy por encima de la
inflación: electrodomésticos y tecnología. Estos comercios, a diferencia de
otros donde el nivel de “visitantes” se mantuvo pero achicando compras,
tuvieron muchos días de salas vacías, casi sin consultas. Según nos confiaban
titulares de ellos, “desaparecieron los obreros, los empleados de comercio, los
estatales, el movimiento lo dieron los patrones”. La caída de este tipo de
consumo promedió un 40%.
Únicamente lo que no se resintió fue la
salida de TV LED-LCD y cámaras fotográficas, siempre utilizando las
financiaciones obtenidas por tarjetas de crédito Nativa, Visa y Master, algunas
con porcentajes de reintegro entre el 15-30 por ciento. Por su parte, en el
segundo trimestre el rubro informática (PC, notebooks e impresoras) tuvo un
descenso estrepitoso, incluso para sus repuestos y accesorios.
A diferencia de lo que se citaba la semana
pasada con respecto a las trabas en la importación y la industria, pequeños
electrodomésticos (batidoras, jugueras, planchas) faltaron en stock más de 9
meses, un semestre los televisores de tubo catódico y lo relacionado al cuidado
personal (marca Gama por ejemplo) 90 días de demora en entrega.
Son pocas las casas que aún mantienen cuenta
corriente, sin embargo las que utilizan este sistema notaron fuertemente el
parate. Muchas cobranzas que se hacían en tiempo y forma pasaron a ser la
denominada “mora temprana” (30-45 días), estas a “media” (45-67) y otras (las
menos) a las “tardías” donde se registraron refinanciaciones.
Supermercados, mini mercados y despensas
vieron caer sus ventas alrededor del 30%, sin haberse notado que los
consumidores reemplacen primeras marcas por otras más económicas. Reducción de
personal o de horas, aumento de impuestos, menor stock por temor a la no salida
del producto y atraso de los pagos y pedido de nuevos “fiados” son testigo del
menor circulante de dinero en la ciudad.
Otro claro ejemplo de cómo se vio deteriorado
el comercio se refleja al consultarse las mutuales que operan en Las Rosas. Sin
ampliarse el nivel de cheques devueltos “sin fondos”, aparecieron mayores
pedidos de créditos por menores importes para cancelar deudas, cuando en 2011
esos mismos eran solicitados para construcción o compra de vehículos. De igual
manera aumentaron las consultas de personas que “no califican” para préstamos
por falta de recibos de sueldos y garantías, toda la mano de obra en negro o
que vive de “changas”.
Un detalle curioso pero que es fiel reflejo
de lo que hemos vivido este año lo expresó Luis Scansetti, titular del Centro
Comercial local: “cuando la economía funcionaba bien no alcanzaba el
cambio, ahora antes del día 15 se ven muchos billetes de 100, después aparecen
los de 50, 20 y 10” . Situación similar a la contada por el
encargado de una importante casa de venta de electrodomésticos: “desde hace un
año las compras se hacen desde la segunda quincena cuando ya se previeron los
gastos mensuales”.
Por lo visto en este 2012, el coche que venía
a alta velocidad recibió un freno de mano que mucho tuvo de improvisación y
poco de “pensado”. Mientras se fue deteniendo, solo el impulso con el que venía
lo mantuvo en movimiento. Quienes más lo sufrieron fueron, cuándo no, los
asalariados, trabajadores informales y pequeños comerciantes.
El 2013 es año de elecciones y ningún
gobierno puede llegar a las urnas con un país detenido. Por ello y volviendo a
la cita “sin tetas no hay paraíso”, el gobierno nacional tendrá dos
posibilidades: toma medidas económicas para hacerla previsible “naturalmente”,
o de nuevo acudir a “implantes” que son impactantes al primer momento y no
siempre se mantienen como uno espera.
César Negri
Tomás Bulat fue entrevistado por Alejandro
Fantino. Alguien con poco conocimiento de economía y cómo funciona ella,
después de este rato de charla entenderá mucho más con cada explicación
didáctica del economista. http://www.youtube.com/watch?v=fbz1rdAEOu0









