miércoles, 28 de noviembre de 2012

Disculparse engrandece


Pedir disculpas no está muy de moda por estos tiempos. En las veces que se hace hay que diferenciarlas entre las sinceras y las falsas. Y si a esos filtros le ponemos “política” de por medio, resultan ser a cuentagotas. Por ello que en esta oportunidad hay que valorar la actitud de Claudio Paoli, que en la última sesión del concejo deliberante optó por redimirse ante un error que, según su consideración, había cometido unos días atrás. El tema en debate tiene real importancia, pero desde estas líneas trataremos de analizar lo que la mayoría de los gobernantes nunca hacen; y cuando sí, suena a hipocresía.

Arranquemos con el pedido de perdón en general. Es normal que las personas nos equivoquemos; los impulsivos caen a menudo en el “error”, los reflexivos quizás menos. Muchos por orgullo, vergüenza o soberbia prefieren mantenerse en ellos aumentando las ofensas, los insultos y las mentiras. Para limpiar esas “penas” no solo hay que saber disculparse, primero debe reconocerse la mala acción, aceptarla y comentarla.

Volviendo al hecho en cuestión y vinculándolo a la política, es innumerable la cantidad de veces que los que participan en ella cometen un error, y para no mostrar debilidad ante la sociedad incurren en el mismo hasta niveles peligrosos. El político debe transmitir seguridad a los vecinos; desde allí se construye poder y con él será más factible llevar a la realidad cada una de las medidas y proyectos que se prometen. 

Actitudes como la mencionada en el encabezado de esta columna no son frecuentes, tal queda demostrado en el día a día. Por ello es que debe valorarse y elogiarse la actitud del contador de extracción peronista. Así y todo deberá ser aprendizaje, para que las “disculpas” sean menos en el futuro; claro está, no solo él, sino también todas las autoridades rosenses. Podríamos pedir provinciales y nacionales, pero estaríamos “cortando ancho” y con resultado casi seguro negativo que nos haría desilusionar.

Hace dos semanas el concejal Ernesto Mansilla había acercado al cuerpo la inquietud de una familia de la ciudad, que al no tener respuestas en otros ámbitos lo creyó como última “salvación”. Un hijo de ella permanece internado por problemas de adicciones en el Instituto “Fazenda de la Esperanza” en la localidad cordobesa de Deán Funes. Al no poder costear dicho tratamiento, solicitaba se gestione una asistencia económica para que el joven pueda finalizarlo. Aquella vez el cuerpo en su conjunto no acompañó la iniciativa.

Reiterado el pedido, en la segunda oportunidad se recibió la visita de la madre quien explicó el sistema adoptado por esta ONG nacida en Brasil y con lazos a la Iglesia Católica. Los pacientes ingresan al instituto por voluntad propia, debiendo escribir una carta manuscrita donde expresan su voluntad y objetivo; ella es analizada por profesionales para determinar la firmeza de la intención. Una vez dentro permanecen aislados de sus familias los primeros meses hasta completar el año, cuando deben elegir entre continuar trabajando en la “comunidad” o regresar a su ciudad.

El costo del tratamiento es de 1500 pesos mensuales, por lo que la familia recibe canastas de productos allí cultivados y fabricados (escabeches, dulces, rosarios, entre otros) que deben vender para abonar a la entidad. Tal explicó la madre, el precio de las mercaderías dificulta su comercialización total, no pudiendo afrontar los pagos.

La simple resolución finalmente aprobada por unanimidad permitirá al concejal Mansilla canalizar el problema ante el senador Alberto Crossetti y los ministerios de Salud nacional y provincial. Previo a la votación fue cuando Paoli se diferenció de sus pares: “Quiero disculparme por haber votado en contra la otra vez porque no tuve la posibilidad conocer la realidad que vivían. Por desconocimiento acerca de los productos que debían vender y el esfuerzo que hacían, reitero mis disculpas. Ahora al conocer más en profundidad, acompaño con mi voto”.

Para muchos parecerá una tontería; para quienes pensamos que el reconocer una falla nos habilita a mejorar como personas, no lo es. No importa que tan lejos en el tiempo fue el error, el exabrupto, la falta; casi siempre hay tiempo para recomponerlo. Bienvenidos los que como Claudio Paoli lo hacen. Los que no, la vida se lo recordará a cada instante y el tiempo será quien ponga las cosas en su debido lugar.


César Negri
Interesante visitar el sitio www.fazenda.org.ar, que en Las Rosas tiene como voluntarios, entre otros, a la familia Bonifaccio.

martes, 27 de noviembre de 2012

Respetemos la Constitución


“La Constitución debe respetarse. No a su reforma” se escucha en los últimos meses. Como ella debe respetarse, resulta importante memorizar su Artículo 19: “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a terceros, están solo reservadas a Dios, y exentos de la autoridad de los magistrados”. Como muchos, por conveniencia o convicción, habían decidido durante décadas leer solo una parte, la Corte Suprema de Justicia tuvo que fallar en 2009 sobre un tema espinoso. “Insconstitucional” fue la declaración sobre una Ley que rige desde 1989 y castiga el consumo personal de drogas, ya que “las decisiones sobre estilos de vida son libres de cada persona”.

Hoy el Congreso Nacional tiene algunos proyectos que dejan en evidencia el mal funcionamiento del Estado durante décadas y buscan legislar en consecuencia. El de Aníbal Fernández reconoce en sus considerando el fracaso de la política criminal que ha invertido más tiempo en perseguir al consumidor -el más débil en la pirámide-, que a los verdaderos narcotraficantes, vale decirlo, socios de muchos otros actores del negocio. El de la diputada Victoria Donda quiere penar a quienes negocian con el tráfico, eliminando castigos por consumo o tenencia de cualquier tipo de estupefaciente.

Entre ellos se diferencian en que así como el de la legisladora del FAP, que llevó como candidato a presidente a Hermes Binner en 2011, solo se definirá exclusivamente sobre consumo y comercialización, el del verborrágico senador mantiene la “tenencia simple” sin definir el límite de gramos.

La periodista Olivia Sohr investigó detalladamente los procesos en que tuvo intervención la justicia el año pasado. La mitad fue por consumo, y solo el 2% de las causas iniciadas por tenencia simple (17% del total) y comercio (34%) obtuvieron condena. En el mismo informe explica que 3 de cada 10 causas son por comercialización; de ellas un tercio llega a juicio y solo el 20% tiene condena. Por su parte, de los 6000 consumidores procesados, únicamente el 4% son condenados.

Si nos damos una vuelta por el primer mundo notaremos que la mayoría de los países europeos no criminaliza al “usuario” con posesión de pequeñas cantidades. Sí distinguen las drogas débiles y fuertes.

Regresemos al debate para preguntarnos quiénes se oponen fuertemente a la despenalización. Todos los que lucran con este “negocio” (alcanza con escuchar a los jueces Otto Crippa García y Laura Inés Cosidoy sobre convivencia policial); además de la iglesia, que en este tema sintetiza a muchos vecinos: todos aquellos que se consideran nocivos para sus estilos de vida, deben transformarlos en enemigos (los homosexuales, las prostitutas, los drogadictos). 

La estrategia preferida por los detractores para avalar su postura radica en, como mínimo, un desconocimiento de los proyectos, y como máximo, en una mentira. Se intenta confundir a la sociedad declarando que con esta ley se permitirá la libre venta, así como quién pone una despensa o un kiosco. Eso podría ser parte de otra discusión; la de hoy es simplemente identificar al consumidor con un estilo de vida determinado o como un enfermo. El Estado poco ha hecho para curarlos, y menos aún para que no tengan la necesidad de llegar a ese mundo ficticio que lo aleja del real y sus problemas.

Las condiciones para rehabilitar a los adictos serán iguales, mejores o peores a las actuales, pero no cambiarán por esta ley. Ellos dejarán de ser considerados delincuentes, sí lo seguirán siendo los “dueños del negocio”. 

Puedo decirlo desde la lejanía de jamás haber encendido un porro –lo más parecido fue cigarrillo Marlboro después de una copa de vino o champagne–. Si usted está en mi misma situación y algún día se le antoja fumar uno por voluntad propia y sin poner en riesgo la salud de terceros, ¿considera razonable ser catalogado como “delincuente”? Si sigue pensando afirmativamente, vuelva al primer párrafo y lea nuevamente el Artículo 19 de la Constitución Nacional.


César Negri
Pato Fontanet escribió en el año 2003 “Imposible”. ¿Imposible realmente? http://www.youtube.com/watch?v=IFTyTVmKNeE

jueves, 22 de noviembre de 2012

Periodismo en los pueblos


Hace unos días leí un interesante artículo donde se intentaba responder a la consulta “¿Se puede hacer periodismo en los pueblos?”. En él, su autor relató experiencias propias explicando que esos comunicadores principalmente se limitan a informar accidentes, reproducir comunicados de prensa del municipio o festejar a jóvenes que triunfan deportiva o culturalmente. Sin embargo, hace unas horas accedí de casualidad a un texto escrito por Laureano Medina, estudiante rosense de periodismo, donde esa pregunta merece analizarse con algo más de profundidad.

La nota de Emilio Fernández Cicco en el sitio HiperCrítico.com que tiene como mandato “No creas todo lo que te dicen los medios”, recuerda un viejo código de la profesión: “en los pueblos somos todos inocentes, buenitos y, sobre todo, fieles”. Alimentando la polémica, concluye: “ser periodista es como ser nadador en el desierto, a la larga, alguien va a tragar arena”. Por ello, cuando una persona publica una miseria, un punto oscuro, sobre un hecho o un vecino, rompe esa “ley” aprobada solo por las costumbres.

Tan o más difícil es hablar de fútbol en las ciudades pequeñas. Si los equipos ganan, son protagonistas y pelean por el título, resulta sencillo. En cambio, si los clubes locales deambulan por el fondo de la tabla hay dos posibilidades: uno se transforma en hincha y culpa a árbitros de los malos resultados obteniendo un apoyo casi unánime; o bien, analiza funcionamientos, encuentra responsables, lo dice y recibirá –casi con seguridad- una catarata de insultos, si no de aprietes.

Sobre periodismo independiente y objetivo o dependiente y subjetivo hablaré en próximas columnas. Hoy es importante centrase en algo que, para bien, me llamó la atención al leer el Blog “Noticias de más acá”. Con algunas imprecisiones, conjeturas erróneas –por ejemplo en la que se refiere a mi persona– y sin necesidad de coincidir en un todo, es realmente necesario valorar la actitud de un joven que identificándose con nombre y apellido busca expresar sus opiniones.

Lejos de la “inimputabilidad” que permite una red social donde en lugar de querer mejorar una ciudad, en muchísimos casos solo se busca descargar fracasos personales y odios cosechados durante una corta o larga vida, Laureano Medina vence algunos prejuicios de personalidades o personajes que se creen dueño de la “historia” por gritar más fuerte, o disponer de micrófonos gratuitos, pese a no tener respaldo personal o de la verdad para avalar sus lenguas prepotentes y no menos contaminadas. Ser adolescente no es estar desinformado, no es vivir de joda o delinquiendo, menos aún se lo puede inhabilitar para expresar sentimientos, sensaciones, críticas y propuestas.

Estas “batallas” que los jóvenes deben darse solo porque en los medios “venden” los malos ejemplos, tuvo un nuevo capítulo semanas atrás con la aprobación del voto a los 16. Algunos se opusieron por ser una idea nacida del kirchnerismo, pero muchos lo hicieron porque no les conviene que haya otros con menos años que hablen, que se expresen, que quieran analizar o construir una ciudad.

En el sitio web mencionado se encuentran cuatro publicaciones: “Engorrosa cacerola”, “Una conferencia que da para hablar”, “Dulces 16” y “Al año, ponele un moño”. Sin dichos ofensivos ni palabrotas, es decir sin ser un brulote, se puede compartir o disentir con ellos, lo que no se puede es dejar de visitarlo y razonarlos. Si se creen citas interesantes, compartirlas y debatirlas.

En los próximos cinco o seis años Las Rosas tendrá un número importante de comunicadores sociales, muchos se dispersarán por distintos puntos del país, algunos menos serán captados por la política para ser fundamentalistas y voceros  de ella, otros más afortunados regresarán a nuestra ciudad para sumarse o crear nuevos medios de comunicación.

Volviendo a la pregunta del comienzo: “¿Se puede hacer periodismo en los pueblos?”, considero que la respuesta es “sí”. Para ello primero se debe tener presente palabras de Horacio Verbitsky que memoricé de un ex compañero de trabajo hace años: “Periodismo es difundir aquello que alguien quiere que no se sepa, el resto es propaganda; periodismo es ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”. Finalmente, y pudiendo no tomarse al pie de la letra esa frase, siempre se debe actuar con respeto y no creyéndose fiscales del pueblo. 


César Negri
El artículo de Emilio Fernández Cicco merece leerse: http://hipercritico.com/content/view/4563/36/ al igual que el blog "Noticias de más acá":  http://noticiasdemasaca.blogspot.com.ar/
Para acompañar, música de Los Rodríguez “Palabras más, palabras menos”, coincidente con el mejor programa periodístico de la TV argentina http://www.youtube.com/watch?v=D_pJEaXPgTg

lunes, 19 de noviembre de 2012

"Todos se peinan para aparecer"


“Pocos callan en el murmullo, todos se peinan para aparecer” cantan los rosarinos de Cielo Razzo; y en política es aplicable porque comúnmente las victorias son de muchos y las derrotas solo de uno. Los comicios de Las Parejas para elegir la persona que termine el mandato de Heraldo Mansilla, es ejemplo de la frase anterior luego de que un joven pusiera su nombre y todos se colgaran del triunfo. Diego Martín Mansilla tendrá ahora la misión de dirigir el municipio que como dijo CFK bajó del 35 al 1% su nivel de desocupación desde 2003 y, en consecuencia, comenzará a demandar cosas más complejas.

Mientras su padre, el "Bocha", desempeñaba su trabajo como bancario y aspiraba a su primer cargo electivo, Diego era goleador con la casaca de Sportivo primero, y con la de Boca Juniors luego, donde afianzó gran amistad con el “Chaco” Giménez, hoy en México.

Regresado a Las Parejas y recibido de abogado, sus primeros trabajos fueron asesoramientos previsionales en la secretaría de Acción Social de nuestra municipalidad. A los meses se incorporó al gabinete parejense reemplazando a César Capisano, sin antes vencer algunos prejuicios de la política fundados seguramente por lo que mucho que sufren los hijos de gobernantes; a veces por sus errores, pero muchas otras por críticas desmedidas de sectores que se movilizan por odio o envidia hacia los exitosos.

El resultado de la elección era cantado, la incertidumbre se generaba en conocer los porcentajes de votos obtenidos. Allí paradójicamente y sin siquiera cumplir un día como intendente, la sociedad ya le pedía vencer a su padre. Menos votos sería acusado de no “enamorar” como el “Bocha”, igual o más solo sería por “hijo de…”. Lo mismo le pasará de ahora en adelante, deberá convivir con detractores que pintarán sus buenas acciones como consecuencia de su progenitor y sus malas por no tener la capacidad de él.

Muchas de las obras ejecutadas en los últimos años se concretaron por articular buena relación con el gobierno nacional. Por ello era lógico que referentes kirchneristas vengan a festejar, así es, y así debe ser. Sin embargo, lo que resultó excesivo fue el tratamiento mediático que se le dio a la noticia; no por la importancia que tenía sino por como dos sectores, oficialismo y oposición, tiraron agua para sus molinos.

Mientras “La Cámpora” intentó hacerse “dueño” del aplastante 80%, con vergonzantes declaraciones la diputada nacional Alicia Ciciliani analizó el resultado desde una ceguera propia de legisladores sin contacto con la realidad. La socialista dijo: “no ganó el discípulo de Larroque, fue el peronismo con caja directa de Buenos Aires”. Menospreciar a una persona que se somete a las urnas, vincular votos con plata y burlarse de más de 5100 habitantes que dieron apoyo a un candidato, es la combinación recurrente de políticos que no tienen en su currículum victorias propias en elecciones.

Mansilla fue entrevistado por muchos medios oficialistas, recibió pocas preguntas y en ellas se intentaba desviar el tema sobre los verdaderos motivos del triunfo. Tal el caso del respetable Víctor Hugo Morales, quien hasta intuyó que en la gran diferencia pesó el caso “Binner-socialismo-policía-drogas”.

Fue el propio joven de 31 años quien reflejó la única realidad: “Se ha reconocido el trabajo de ocho años de mi padre”.Agrego yo a esas líneas, además de un premio a Heraldo hubo una confianza en que su hijo continuará el mismo camino, por lo que la cuota de importancia que se le debe dar a la citada agrupación K es la misma que cuando se habla de fútbol y porcentaje de responsabilidades de técnicos y jugadores.

Enumerar proyectos para su ciudad no tendría sentido hoy, sí considero que para cumplir cada uno de ellos necesitará no entrar en una competencia contra su papá por hacer más, rodearse principalmente de buenas personas, alejar las “amistades del poder”, no comprar las mentiras que algunos acercan para dividir, tener la serenidad que se requiere en la práctica del golf (su nuevo hobby), distinguir las críticas con buenas y malas intenciones y actuar sobre las primeras, no escaparle a los problemas y privilegiar respuestas de aquellos que el Estado aún no incluyó.

Como si todo esto fuera poco, le queda algo más importante que la política. Ser el sostén de su mamá Adriana, su abuela Juana, su esposa Guillermina y sus hijos Juan Román y Martín, por lo menos hasta que estos crezcan y uno intente imitar a Riquelme, y el otro a Palermo


César Negri 
Dos recomendaciones, primero The Beatles y “Blackbird” http://www.youtube.com/watch?v=Jn-DcEjUuQw
Finalmente, “Demás” de Cielo Razzo, banda que antes de ser reconocida fue número central de Las Rocksas 2005 http://www.youtube.com/watch?v=7MpYzMVPUxU

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Plá, simplemente Juan Carlos


El 9 de noviembre de 2002 la ciudad amanecía con una desafortunada noticia: fallecía a los 63 años Juan Carlos Plá. Dueño de una inventiva única era titular de Plá SA, empresa que ya exportaba pulverizadoras y sembradoras a algunos países de Sudamérica, comenzaba su incursión europea; y África, quizás, ni en los planes estaba. Al cumplirse el segundo aniversario de su muerte escribí unas líneas sobre él; hoy quiero compartirlas sin necesidad de modificar ni una coma porque para quien suscribe, decir en Las Rosas Plá, es decir simplemente Juan Carlos.

JUAN CARLOS PLÁ

Sería irrespetuoso y hasta falso querer resumir la vida de Juan Carlos Plá contando vivencias en común entre el empresario y este joven. Debo reconocer, principalmente por mi corta edad y diferencia generacional, que nunca llegué a ser amigo, solo un conocido que llevaba a “hola, chau y cómo anda” en cada cruce por alguna calle de la ciudad.

Por esos días conocía más de la empresa que de su propio titular, casi a la perfección los avances tecnológicos y nuevos productos que pintaban de color rosense cada rincón del país, mucho de los comienzos y su pasión por los “fierros” junto con su hermano Víctor Hugo. Sabía de las innumerables distinciones que recibía permanentemente, de su experiencia brasilera, de su defensa por la siembra directa, del pequeño taller con el que arrancó “esta gran familia” como solía definir a su industria.

Todo esto generaba en mí una profunda barrera creyendo que ese hombre tan capaz, tan imaginativo y “gran innovador”, título que se ganó en el sector de la metalmecánica, sería una persona difícil de acceder.

Pero allí el mayor asombro cuando pude comprobar la inmensa cantidad de amigos que arribaron a Las Rosas para darle el último adiós. Muchísimos autos y cientos de amistades escoltaron su féretro desde la iglesia hasta el cementerio donde hoy descansa con un previo paso por sus fábricas de calles Santa Fe y Ruta 178 que él mismo dio vida, acompañó en sus primeros pasos, levantó ante cada tropiezo y llenó de hijos rosenses los talleres y oficinas.

Desde ese 9 de noviembre de 2002 comencé a preguntar quién era realmente ese hijo chacarero de Miguel y Elvira que nunca negaba un apoyo a las escuelas e instituciones, y que siempre decía presente ante cada evento en la localidad.

Mentiría si dijera que alguna vez recibí siquiera una duda sobre la honestidad de Juan Carlos, sobre su condición de buena persona, de gran amigo y “uno más” en cada charla de bar. Hubo algo que ayudó a convencerme sobre cómo era el esposo de “Chiche”. Más allá de su condición económica producto de lo que años atrás eran solo sueños, jamás dejaba de responder un saludo. Podía estar luchando por su fábrica ante un importante político de turno y a los cinco minutos dialogar largo rato con un quiosquero, un mozo o un docente.

La responsabilidad de Plá SA ahora recae en Miguel Ángel y Marisa, ellos deberán seguir el camino empezado y marcado hace más de 25 años. Además de demostrar un talento similar al de su padre para manejar una empresa que hoy no tiene fronteras, podrán decir a sus hijos sin temor a equivocarse lo grande que fue Juan Carlos Plá.

César Negri (Archivo 10 de noviembre de 2004)

Defensor a ultranza de la siembra directa por lo que cada uno de sus productos era pensado para anticiparse a las necesidades del mercado, todas las distinciones recibidas fueron por la excelencia industrial y novedades tecnológicas. Sus tareas las perfeccionó desde el primer día que instaló un pequeño taller mecánico donde comenzó produciendo arados de cinceles, elevadores de cereal y desmalezadoras.

Cualquier texto sería breve para sintetizar su vida. La visión de futuro lo llevó a adelantarse en el tiempo y fabricar pulverizadoras autopropulsadas que con el permanente desarrollo logró manejarla con pilotos automáticos. También trabajó en la elaboración de sembradoras hasta lograr el propio autotrailler con el objetivo de poner fin al problemático traslado en ruta de esas unidades.

Juan Carlos Plá será siempre recordado como un buen hijo, un mejor padre, un gran amigo de sus amigos, por su entusiasmo y pasión, por su fábrica, por la industria, por el sector agropecuario, por sobre todas las cosas, por Argentina.


César Negri
El uruguayo Mario Benedetti escribió “No te rindas”; vale leer esta poesía.

7D, Día D y otras “D”


Mucho se escuchó últimamente del 7D, que no es ni más ni menos que el 7 de diciembre, fecha que toma el gobierno nacional como límite para que los grupos mediáticos concentrados deban desinvertir y adecuarse a una ley votada por amplia mayoría en el Congreso Nacional hace 3 años.  Del otro lado, el Grupo Clarín, el mayor perjudicado, interpreta que nada cambiará desde ese día y que sigue sin resolverse su presentación ante la justicia para declarar inconstitucional el Artículo 161 de la mencionada legislación. ¿En el medio?, el pueblo, que se manifiesta por “K” o por “C” según se ame u odie al primero de ellos.

Entrar en “tecnicismos” sobre qué dijo la Corte Suprema en su fallo es querer discutir “el huevo o la gallina”, y nada se resolverá de acá a ese viernes 7. Abogados, magistrados, constitucionalistas, de los dos bandos se conseguirán para que digan lo que ellos quieren escuchar; sin embargo hay algunas consideraciones que me gustaría hacer.

Hasta que Néstor Kirchner decidió romper con el Grupo Clarín (otro día podemos ampliar sobre el motivo, pero fue él quien dijo “ya no somos amigos”) la relación era de lo más afectuosa. Mientras el multimedio apaciguaba los problemas y era el micrófono para dar primicias económicas o realizar operaciones de prensa, el santacruceño no solo tapaba sus ojos para beneficiar al holding, sino que además con su firma avalaba esos negocios: fusión Cablevisión-Multicanal.

Esta estrategia a Clarín siempre le resultó útil. Papel Prensa la obtuvo en plena dictadura militar, radio Mitre durante la presidencia de Alfonsín y Canal 13 con Menem. Como algunos “peronistas”, el grupo supo estar con todos, con “botas y votos”. 

En esta batalla no se resuelven cuestiones ideológicas o la tan repetida “libertad de prensa”: es una pelea de poder, de negocios, económica. A los medios monopólicos poco les interesa esa cuestión, es más, en muchos casos no les conviene. Sí hay que distinguir a muchos (o algunos) periodistas que pretenden tener algo de facultades para expresar sus ideas y opiniones, siempre dentro de unos parámetros posibles. Por ello que este grupo no tiene fines periodísticos, sino comerciales. Y dicho esto hay que repetir, no así comunicadores que hacen su trabajo desde la honestidad.

Del otro lado, el gobierno lejos está de crear más pluralidad, como dijo Pablo Marchetti, editor de la revista Barcelona, “apela a crear Klarinismo”; lo mismo que antes del 2008 pero en otras manos. También vale recordar, políticos oficialistas, opositores, incluso muchas personas prestigiosas han apoyado la nueva ley audiovisual por el fin con la que se la promocionó. 

Previo a que llegue el 7, hay que citar con qué armas cuentan cada uno. El Estado con una ley de la democracia, el gobierno con un 54% de apoyo en las urnas y el Grupo Clarín con el restante 46% y un grupo de periodistas que hay que diferenciarlos: empleados obedientes (Bonelli, Blanck) y otros muy respetados (Tenembaum, Zlotogwiazda) que con su trayectoria avalan sus comportamientos. Jorge Lanata, creador del recordado ciclo periodístico “Día D” (con el que empecé a ver programas políticos), al igual que “DDT” y “PPT”, sintetiza la unión de ambos. Sin caer en el facilismo de las contradicciones, porque del otro lado habrá tantas o más, solo tomaré una frase del fundador de Página 12: “Es bueno que la gente se haya dado cuenta que los medios no son inocentes, que existe el entre texto”.

Haré dos últimos comentarios personales sobre el tema. Primero considero que la ley debe aplicarse íntegramente como fue votada por el Congreso; vale recordar, el mismo que por ejemplo le dijo “No” a la famosa 125. Después mejorarse si es necesario.

Cierro con mi intuición, ella me dice que la Decisión andará por carriles económicos. Bill Clinton apuntó hace años: “Es la economía, estúpido”. Así como para la mayoría de nosotros no está entre los temas prioritarios, el respaldo que desean los afectados es el apoyo de la sociedad. Argentinos con trabajo y plata en el bolsillo para satisfacer necesidades inclinará la balanza hacia un lado; por el contrario, país en recesión o incluso con otro presidente permitirá que nuestros temas de conversación del día a día (frío, calor, dólar, fútbol, alegrías, tristezas, “buenos y malos”) dependan de otro y nunca serán los que realmente nos importen. Al final del camino se sabe, la Justicia pocas veces va contra la opinión pública. Antes, ruido, mucho, mucho ruido.


César Negri
Joaquín Sabina entona muy bien “Ruido”: “…ruido de amenazas, ruido de abogados, ruido envenenado, ruido platos rotos, ruido años perdidos, ruido escandaloso, tanto ruido y al final, por fin el fin, porque todos los finales son el mismo repetido…” http://www.youtube.com/watch?v=CEUTsrAbLHE

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Alfonsina, la loba y el mar


Un 25 de octubre de 1938 fue el día en que inmortalizó su obra y nació la leyenda. Esa madrugada Alfonsina Storni decidió ponerle fin a su último sufrimiento, el cáncer de mama. Antes tuvo otros varios que uno a uno quedaron sellados en sus escritos, como “La loba” donde expresó las miserias y discriminaciones por las que muchas mujeres de esa época debieron pasar. Problemas económicos la acercaron, y luego la alejaron, de Bustinza donde sus tardes eran compartidas con Prevístera Correa, tía de mi abuela materna, y reconocida por los historiadores con el nombre de “Prima”. Como verán, ¡alguna relación tiene Las Rosas con una de las plumas argentinas más destacadas!

Hija de Alfonso Storni y Paulina Martignoni, nació en Suiza radicándose a los 4 años en San Juan. Desde niña ayudó a la familia como mesera, empleada de comercios, costurera, también a su madre en tareas educativas. Negocios familiares sin éxito, alcoholismo del padre y su repentina muerte, a quien siempre recordó con actitud melancólica, fueron base de sus primeras composiciones. 

Su adultez es más conocida. Su activa participación en distintas organizaciones junto con Alicia Moreau de Justo la destacaron, al igual que su escritura, en defensa de la mujer. En Buenos Aires dedicó muchas horas al periodismo bajo la firma de Tao Lao y comenzó a frecuentar lugares habitualmente “masculinos”. Por ese desafío, esa provocación, pagó un alto precio, muchos “señores respetados” comenzaron a atacarla públicamente. Jorge Luis Borges, uno de tantos, la menospreciaba con líneas como esta: “La chillonería de comadrita que suele inferirnos la Storni”.

Tal reflejó el historiador Felipe Pigna en tiempos donde ser “señora de” era lo permitido, otras preferían cometer “pecados imperdonables en señoritas de buena familia: no casarse ni convertirse en vírgenes rojas”.Alfonsina no pasó por el altar pero sí pudo amar. Quizás tanto que por eso prefirió callar el nombre del padre de su hijo Alejandro, que el chusmerío de esos años eligió atribuírselo a un político santafesino, bastante más grande y casado.

Los relatos familiares me han aportado datos no leídos en sus biografías. En Bustinza su madre alquilaba la casa contigua a la familia Correa, frente a la plaza “más cerca de la esquina, no a mitad de cuadra” tal cuenta hoy a sus 88 años mi abuela. Allí conoció a su tía y a su madre, pero por sus edades trenzó amistad con “Prima”. Por las tardes era habitual que jugaran a algo parecido a lo que hoy se llama “tenis” y varias veces a la semana iban a la Estancia “La Patria” a cabalgar. El anecdotario familiar concluye con el día que debió dejar el pueblo; algunos muebles y el escritorio usado por Alfonsina para escribir sus primeras poesías, sirvió de pago para el “alquiler atrasado”.

Quienes han estudiado su vida agregaron que al morir el segundo esposo de su madre, Julián Perelli, comenzó a trabajar en un taller de costura donde se acercó al anarquismo. Su “estreno” en Bustinza fue un 24 de agosto de 1908 con motivo de un baile organizado por Bartolomé Escalante; había arribado un día antes desde Cañada de Gómez en un carruaje de alquiler. Su andar seguro hizo que no pasara desapercibida, entablando rápida relación con un joven proveniente de Santa Teresa, hoy Totoras.

Alfonsina colaboró para las fiestas patronales de ese año como vendedora de cédulas con la Comisión de Damas. “Fue la más activa y eficaz”, recuerda en sus relatos Cayetano Daneri, poblador del lugar. Este mismo vecino escribió en 1956 una anécdota que la pinta de cuerpo entero; un día andando a caballo se cruza a Félix Ansalmi, a cuya familia conocía. Muy galante el joven dijo al pasar: “Si yo fuese caballo, con qué gusto tiraría”. Ella contestó: “Y si yo lo manejase, que de azotes le daría”.

Las mujeres de hoy disfrutan de nuevas “conquistas” que la sociedad machista antes les prohibía, mucho tuvieron que ver algunas “desobedientes, incorrectas, rebeldes y luchadoras” como se las describió en el libro “Mujeres tenían que ser”. Alfonsina fue una adelantada, habló cuando se debía callar y obedecer, fue tan única que hasta no resulta descabellado creer en la versión más poética de su suicidio. Quizás no se arrojó desde una escollera, por qué no pensar que resultó ser tan diferente al resto que prefirió internarse lentamente en el mar.


César Negri
Uno de los pocos homenajes, si no el único, que Las Rosas le hizo a la escritora fue en el marco del proyecto “Mujeres” producido por Fernando Banegas en 2004. “Alfonsina y el mar” fue  cantado por Martín Miño y Germán Staffolani, quien con esta versión pasó el casting de “La Voz Argentina”.